Berhongaray: “Si se avanza con el proyecto el voto debe ser obligatorio”

El proyecto que avanza en el Senado de la Nación, propiciando bajar a 16 años la edad para votar, en forma voluntaria, ha despertado polémica y, mientras desde el oficialismo se insiste en que se trata de una iniciativa que propicia incluir a los jóvenes y permitir que sean parte en las decisiones políticas, desde otros sectores se reprocha que sería una medida coyuntural y de conveniencia electoral. El diputado Martín Berhongaray (Frepam) se mete en la política y aunque se muestra de acuerdo en abrir caminos de participación, pero advierte que por ahora hay un impedimento constitucional a la forma en que está planteada la cuestión.
-¿Qué opina de la propuesta del senador Aníbal Fernández para que se pueda votar a partir de los 16 años?
-Me parece bien que se analice esa posibilidad. En varios países del mundo como Brasil y en algunos europeos se les otorga ese derecho, y en otros tantos de América Latina se está evaluando desde hace algún tiempo la posibilidad de bajar a los 16 años la edad para votar. Pero el proyecto del senador Fernández propone que a esa edad el voto sea voluntario, opcional, y eso claramente viola la Constitución Nacional que dice que debe ser obligatorio.
-Es decir, según el proyecto de Aníbal Fernández los jóvenes de entre 16 y 18 años pueden decidir si votan o no.
-Eso dice y ahí es donde el proyecto choca con la Constitución Nacional que dice que el sufragio es universal, secreto y obligatorio. No nos olvidemos que la obligatoriedad del voto, que venía desde la ley Sáenz Peña de 1912, fue incorporada en la Constitución Nacional por la reforma de 1994, y también lo está en el Código Electoral y en varios Tratados Internacionales con jerarquía constitucional como la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre.
-Pero en muchos países del mundo el voto es voluntario.
-No es el caso de Argentina, y tampoco es voluntario en muchos de los países que nos rodean como Brasil, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Chile, Perú, Colombia, México, en muchos de los cuales incluso se prevén sanciones para el que no concurre a votar.
-Desde algunos sectores de la oposición se critica al proyecto diciendo que es una medida oportunista, coyuntural, porque en los jóvenes el oficialismo nacional lograría un mayor consenso.
-Lo escuché al senador Fernández decir que “nadie tiene la vaca atada”, y estoy convencido que es así. Si ellos lo impulsan por oportunismo, será su problema. El radicalismo no debe evaluar este tipo de propuestas en términos de conveniencia electoral, tiene que analizar si en el fondo mejora la representatividad de las instituciones republicanas, y si mejora la legitimación de quienes ocupan los cargos de dirección política. Pero debe quedar claro que cualquier análisis debe hacerse sobre la base de la obligatoriedad del voto.
-Usted sugiere que en el fondo lo que se está planteando es la reforma de la Constitución.
-Sin dudas que esa intención subyace detrás del proyecto del Senador Fernández. El gobierno nacional abre el debate político para que puedan votar los jóvenes de 16 años, sabiendo de antemano que el voto voluntario es inconstitucional, y que se requiere una reforma constitucional para implementarlo.
-Entonces concluye que en Argentina no es legalmente posible implementar el voto voluntario de los jóvenes.
-No lo digo yo, lo dice la Constitución Nacional en su artículo 37. Y creo que correspondería someter a juicio político a todos aquellos legisladores que propongan este tipo de modificaciones, a sabiendas de que abiertamente se está violando el texto constitucional. Nuestros legisladores deberían preocuparse por consolidar nuestra Constitución y hacerla respetar cada vez más, en lugar de incitar a violarla con este tipo de propuestas.