Bromato: cuarto intermedio hasta el 10

El juicio contra el empresario panadero José María Jamad continuará el 10 de junio, donde hará su descargo otro de los acusados, Angel Parodi, que era jefe de Bromatología cuando se detectó la intoxicación en 2011. Allí se realizarían los alegatos.
Continuó ayer en la Cámara en lo Criminal 1 de Santa Rosa el juicio oral y público que se sigue contra el empresario panadero José María Jamad por envenenamiento culposo agravado porque hubo 57 personas que resultaron enfermas a partir de la utilización de bromato en ciertos productos panificados.
En la causa también está imputado Angel Carlos Parodi, quien en enero de 2011 era jefe de Bromatología. Está acusado de retardar un acto de su oficio ya que demoró 72 horas en clausurar los locales de Jamad (El Abuelo Julio, La Posta y Crocante) cuando ya se había declarado el alerta epidemiológico.
El tribunal decidió ayer pasar a un cuarto intermedio hasta el martes 10 de junio donde se espera la declaración de Parodi, que no habló en el inicio del juicio, y de Claudio Armata, que en ese momento era panadero de Crocante. "Estamos muy interesados en su presencia", dijo el abogado Marcos Paz, defensor de Jamad.
Durante la tercera audiencia, declararon empleados de Jamad y la ex directora de Sanidad de la comuna, Nora Margarita Salvetti, de quien dependía realmente Parodi. El primero en brindar su declaración fue Juan Albino Hasper, que es panadero y hace 25 años trabaja para el empresario santarroseño.
El testigo afirmó que "aunque todo sucedió cuando estaba de vacaciones, nunca vi que se use bromato (un elemento cancerígeno, que antes utilizaban los panaderos) desde que se lo prohibió" en el año 1995 y posteriormente explicó cómo se organizaba el trabajo y la función de Jamad.
En tanto, Marcos Mauricio Troncoso, también citado como testigo por la defensa de Jamad y que lleva 10 años trabajando en el sector de pastelería, dijo que cuando surgieron los casos de intoxicación "se buscó en todos lados, para saber dónde podría estar el problema, qué era y apareció bromato en un tarro de jalea; era blanco parecido a la sal". Remarcó que nunca se usó bromato.
Sandro Valentín Sandoval, también panadero de El Abuelo Julio, afirmó que el bromato fue "traído por un proveedor" y que se trataba de "Lomas Pampa". Agregó que "llegó en un tarro a El Abuelo Julio y luego fue a Crocante, donde fue utilizado como sal". "Se lo abrió y se devolvió, era una bolsa negra con sal", indicó.
Por su parte, Natalia Verónica Giudice, que en ese momento era cajera de Crocante, manifestó que ella era la encargada de hacer las devoluciones y que en ese momento un compañero le dijo que había ocurrido "un error" con un envase de jalea, que en realidad era sal. "En ese tarro, tenía que venir jalea, la inscripción lo decía", afirmó.

Control municipal.
La ex directora de Sanidad de la comuna capitalina, Salvetti, contó que se enteró de los casos de intoxicación por los medios de comunicación porque en ese momento estaba de vacaciones, aunque fue consultada sobre la realización de los procedimientos de control sobre los alimentos en términos generales.
"Diariamente, nos juntábamos por la mañana con Parodi y se preparaban los recorridos, las visitas que principalmente tratábamos que sean a los elaboradores de alimentos y si había alguna infracción se hacía un acta o si era más grave se informaba a un superior para la clausura", explicó.
Al referirse a las clausuras, la ex funcionario remarcó que esas medidas eran consultadas con la entonces secretaria de Producción, Elida Deanna, y añadió que "si era necesario también se hacía la consulta con el intendente (Francisco Torroba)". La Dirección de Sanidad tenía a su cargo el Departamento de Bromatología, que en ese momento controlaba Parodi.
Sobre el final de la audiencia, el tribunal de la Cámara en lo Criminal 1 decidió pasar a un cuarto intermedio para el martes 10 de junio a las 9, cuando declararán Armato -otro testigo- Parodi y también se escucharían los alegatos, aunque esto será acordado por los jueces con las partes. Por esta causa, el encargado de producción de las panaderías de Jamad, Omar Ignacio Olmos, también estaba procesado por envenenamiento culposo pero no llegó a juicio porque obtuvo el beneficio de la probation.