Bruna niega acusaciones

Los diputados del vernismo deslizaron ayer que el proyecto de Presupuesto 2014 conlleva una discriminación hacia los intendentes que adhieren a esa línea política, que no han recibido obras públicas para sus comunas o bien les impusieron las que decidió el Poder Ejecutivo. El secretario de Asuntos Municipales negó la acusación.
En el marco de la ronda de consultas por el Presupuesto 2014, la comisión parlamentaria de Hacienda y Presupuesto recibió ayer al secretario Fabián Bruna y varios funcionarios de su área. El subsecretario brindó primero una breve síntesis de lo ejecutado en este período y luego respondió las preguntas de los legisladores. Concurrió acompañado por su secretario privado, José Luis Busso, la directora general de Administración, Beatriz Gauna, y el director de Equipos Viales, Ricardo González.
Según detalló Bruna, la previsión de transferencias por coparticipación de este año es de 788,54 millones de pesos, monto que en 2014 ascenderá a unos 830 millones de pesos.
Dentro de los fondos con origen y asignación específica, el más importante es el que proviene de las regalías petroleras, un tema que este año marcó un quiebre en la relación entre la Legislatura y el Poder Ejecutivo. Este año, ya se han distribuido 113 millones de pesos por este concepto, que a fin de año serán un 8 por ciento más.
El presupuesto de Asuntos Municipales para 2014 está en poco más de 90 millones de pesos. La distribución de ese monto, indicó Bruna, será similar a la de años anteriores, con el mayor porcentaje destinado a comprar equipos viales y terrenos.

Cruces.
El tema de las regalías hidrocarburíferas y el de los aportes a los municipios significaron un cruce de opiniones entre el secretario y los diputados enrolados en el vernismo, en particular Carmen Bertone y Martín Borthiry. También consultó por el tema de las regalías Hugo Pérez, del Frepam.
Los diputados le recordaron al secretario los términos apocalípticos del gobernador Oscar Jorge y sus funcionarios para denostar la ley y advertir por las consecuencias que traería para las arcas provinciales. “Parecía que se iba a acabar el mundo”, ironizó Borthiry.
Bruna, muy a su pesar, reconoció que el dinero le dio oxígeno a las comunas pero aclaró que a mayor disposición de fondos, hay más reclamos. Según dijo, cambió la “calidad de la demanda” ya que apuntó a atender cuestiones más puntuales. Sobre si, como se decía, la provincia quedaba al borde del colapso, pateó la pregunta para el ministro de Hacienda, Sergio Violo.

Obras.
Otro tema que evidenció la tensión entre las dos fracciones internas del peronismo pampeano fue la distribución de obras públicas a realizar en los municipios durante 2014. En este punto, fue Borthiry el que requirió precisiones al secretario mientras Bertone reclamó un listado de las obras previstas para el próximo ejercicio.
Según dijo Borthiry, varias comunas “plurales” no han sido beneficiadas con ninguna obra pública para 2014, o bien están mencionadas aquellas que le interesan al gobierno provincial y no a sus propios intendentes. Dijo que les habían “impuesto” las obras, ignorando lo que las administraciones municipales habían pedido. Mencionó localidades como La Reforma, Puelches, San Martín, Quemú Quemú, Miguel Cané y General Pico.
Bruna negó la acusación. Dijo que la distribución de fondos se hace de acuerdo a las prioridades que tiene el gobierno provincial, que no siempre coinciden con las locales. Por caso citó a Quemú Quemú, donde se presupuestaron dos escuelas que interesan al gobierno y no los desagües que había solicitado el intendente Rodolfo Calvo, un “vernista” de la primera hora.