Buenos Aires apunta a maniobras en el límite con La Pampa

Buenos Aires cursó intimaciones a miles de evasores del impuesto automotor que registraron sus vehículos fuera de la provincia. Algunos casos se dieron en ciudades pampeanas cercanas al límite interprovincial.
La provincia de Buenos Aires comenzó a cursar este mes más de 22 mil intimaciones a dueños de vehículos de media y alta gama que los registraron en otras provincias para pagar menos impuestos y evadir así sus obligaciones con la jurisdicción de residencia. Algunas de estas situaciones se dieron en La Pampa.
Desde la agencia de recaudación bonaerense indicaron que los casos de registros irregulares en La Pampa se dan en las áreas cercanas al límite interprovincial.
“Lo que pasa es que la patente de la provincia de Buenos Aires tiene diferencias muy grandes con algunas provincias, y para con otras, como La Pampa, la diferencia es de entre el 25 y el 33 por ciento de acuerdo al modelo del vehículo”, explicó Iván Budassi, titular de la Agencia de Recaudación bonaerense (Arba). Y agregó: “Hasta hace 15 años atrás, muchos vehículos se radicaban en La Pampa y Río Negro, incluso desde lugares muy lejanos. Ahora las radicaciones irregulares en esas provincias pasan en su gran mayoría por sectores limítrofes, ya que por familiaridad u otro tipo de vínculos, es más fácil fraguar el lugar de residencia”.
En diálogo con LA ARENA, el funcionario bonaerense indicó que en la actualidad “las maniobras fraudulentas se dan generalmente en jurisdicciones con impuestos municipalizados” y mencionó puntualmente a Neuquén, Corrientes y Chaco como las que concentran la mayoría de los casos de evasión. Por eso, el órgano recaudador de Buenos Aires puso la lupa sobre ellas. La Pampa, en cambio, tiene su tributo por automotor provincializado.

Alícuota menor.
Javier Fornero, por su parte, director general de Rentas de La Pampa, reconoció que la menor alícuota que se abona en nuestra provincia podría jugarle en contra a Arba: “De hecho, el valor más alto que paga un contribuyente por un auto aquí, es el mínimo que paga uno en Buenos Aires, que ronda el 3 por ciento según el modelo. De ahí, para arriba”, sostuvo.
La razón estriba en una diferencia de criterios. Para La Pampa, la recaudación a partir del impuesto automotor es importante pero no está entre sus principales ítems. Para la provincia de Buenos Aires, en cambio, es un ingreso fundamental en el total de la torta. (Ver aparte).
Una sangría de ingresos como la que actualmente tiene Buenos Aires la tenía La Pampa hasta hace una década con otras provincias que cobraban alícuotas todavía menores, y se llegaron a detectar casos fraudulentos de pampeanos con autos registrados en Jujuy y Neuquén, fundamentalmente. Esta situaciones, según indicaron desde la Dirección de Rentas, ya no se dan.

Cruce de datos.
“Lo que planteamos es porqué una persona que tiene su casa y vive en Buenos Aires, trabaja allí, consume los servicios públicos estatales, hace uso de la seguridad social y hasta sus chicos van al colegio en la provincia, tiene su auto de alta gama radicado en Neuquén, Chubut, Corrientes o Chaco”, indicó Iván Budassi. Y denunció: “En esos casos, por lo general hay una suerte de negocio de las gestorías, sobre todo en autos de alto valor, que ofrecen un servicio adicional, absolutamente irregular, de radicación en otras jurisdicciones para pagar menos”.
Por eso, el recaudador bonaerense explicó que en los últimos meses Arba comenzó a cruzar información de diversas bases de datos para dar con los evasores. La fuente principal es el registro Nacional de la Propiedad Automotor y últimamente se firmó un convenio con la AFIP, para completar el seguimiento.
No hay, sin embargo, comunicación directa entre las provincias. Así lo confirmó el propio Fornero, quien dijo no haber tenido contacto con Arba por este tema pese a tomar conocimiento de que ese organismo ya comenzó a cursar intimaciones.
Iván Budassi explicó el procedimiento: “Una vez que detectamos una irregularidad, notificamos al supuesto evasor y éste tiene 15 días para responder y presentar su descargo. Pueden haber algunas situaciones excepcionales, como alguien que se separó y ahora vive en otra provincia, pero podría decir que el porcentaje de respuestas no supera el 3 por ciento. Si lo contesta y rechazamos las alegaciones o si directamente no contesta, como sucede con el 97% de las situaciones, en forma automática se lo carga en la base de la agencia de recaudación y se empieza a liquidar el impuesto que se debería haber pagado, en una suerte de multa. Además empieza a devengar el impuesto, ahora para las arcas de la provincia de Buenos Aires”.
-Con esta nueva política de seguir de cerca al evasor, ¿han tenido el resultado esperado?
-Ya lo veníamos haciendo, pero de manera bastante artesanal. Ahora tenemos más parámetros informativos para cruzar, y esto sí es nuevo, al menos su aplicación masiva a partir de varias bases de datos. Ya detectamos 22.000 irregularidades y no hemos tenido gran cantidad de ‘rebotes’ a las intimaciones cursadas. Eso significa que el evasor no tiene cómo justificarse.

Culpa de la coparticipación.
Iván Budassi asegura que Buenos Aires pone un mayor celo sobre sus impuestos porque “es una provincia que depende de sus propios ingresos”. Se refirió así al reparto a nivel país: “Buenos Aires es la que menos coparticipación recibe; cinco veces menos por habitante que La Pampa. No nos podemos dar el lujo de perder contribuyentes. El 72 por ciento de lo que gastamos es recaudación propia, mientras que otras provincias no llegan al 8%”, completó. Reclamó así sancionar una nueva ley de coparticipación.