Cada vez más chicos pampeanos llegan a la escuela con hambre

LO HABIAN ADVERTIDO DOCENTES HACE MESES. AHORA ES LA PROPIA MINISTRA GARELLO

La ministra de Educación Cristina Garello volvió a insistir con un tema que en los últimos meses ha sido la preocupación de distintos gremios y organizaciones: los chicos que asisten a las escuelas pampeanas con hambre.
En la edición de ayer, LA ARENA publicó un artículo en el que Garello ponía en foco el ausentismo escolar y la necesidad de “reforzar los comedores”, pero fue en la edición mediodía de CPE Noticias adonde la ministra habló con crudeza y sin eufemismos.
“Nos llega la voz de las directoras de que hay problemas con los chicos, que llegan después de un fin de semana, sin comer. Se está notando la falta de recursos, gente que pierde el trabajo, chicos que no comen o que hacen una sola comida en el día. Estamos tratando de reforzar eso, es un tema muy delicado pero bueno, los esfuerzos están puestos en eso. Reforzar los comedores y el refrigerio”, declaró.
“Si el chico llega a la mañana y la docente sabe que no tomó la leche, bueno, se va a tomar la leche. No necesita hacerlo público en la escuela. Se va a la cocina y toma la leche, y si tiene que tomar dos vasos con dos trozos de pan, lo hace. Eso es lo que yo les he dicho a las directoras: sin estigmatizar, que tratemos de ver cómo sobre llevamos estas problemáticas”, añadió la funcionaria.
-¿Sabe el gobierno nacional qué está pasando en La Pampa? ¿Qué respuestas o ayuda le han dado?
-Desde Nación están al tanto de esto. Desde principio de año en las asambleas del Consejo Federal de Educación se pide el refuerzo de partidas alimentarías para comedores, escuelas hogares, que vienen a través de Desarrollo Social. Nadie ignora eso cuál es la situación, pero la provincia de La Pampa no va a dilatar la comida de los chicos.

Otros termómetros.
El hambre en las escuelas es un síntoma que vienen advirtiendo, desde el año pasado, algunos gremios y organizaciones sociales que trabajan con niños, niñas y adolescentes. En agosto de 2016, la secretaria General de la Utelpa, Claudia Fernández, denunció en las páginas de este diario: “Se está viendo una situación social más delicada que se traslada a las aulas. Uno ve que los chiquitos llegan con hambre. En las localidades se ve más todavía”.
La proliferación de desayunadores y merenderos en la ciudad de Santa Rosa también es otra muestra de una problemática que avanza. Alcanza con preguntarle a los responsables de cada lugar cuántos chicos asistían hace unos meses y cuántos ahora: las cifras -lamentablemente- van en aumento.