Calibre pampeano

Seis páginas y una portada le dedicó la revista Vida Salvaje, la publicación más prestigiosa en materia de caza en Argentina, a Diego “Murdock” Monterde (43), un ferretero del Plan 5.000 que el año pasado inventó un nuevo calibre para la disciplina que practica: el Long Range, una actividad recreativa que consiste en disparar (y hacer blanco) con un arma a más de 500 metros, incluso hasta cerca de los 1.500.
El invento de Monterde consistió en combinar una vaina de un fusil Winchester Mágnum 300 con una punta de 338 Winchester Mágnum para lograr una nueva munición que, utilizando menos pólvora, adquiere más velocidad que las que actualmente están disponibles en el mercado argentino: la bala llega a recorrer 950 metros por segundo. Los calibres no convencionales son conocidos en la jerga como “wildcats” por ese motivo en la tapa de Vida Salvaje, debajo del proyectil pampeano, puede leerse: “Novedad: Wildcat Nacional, una ingeniosa propuesta”.
Pero no solo creó el proyectil sino que además tuvo que fabricar el arma, el caño por el que saldría finalmente la bala. No fue fácil. tuvo que pedir un caño a España y una vez en La Pampa, llevarlo a un armero/tornero (Lucas Arosteguichar) para que hiciera un minucioso trabajo de ingeniería.
El calibre que fue probado en octubre del año pasado en un encuentro de tiradores fue bautizado como “338 Murdock”, el sobrenombre que el ferretero se ha ganado entre los integrantes del grupo de Tiradores de Larga Distancia de La Pampa por su parecido con el personaje de la mítica serie Brigada A.

Tiradores.
La asociación de tiradores (no son “snipers” o francotiradores) reúne a Renato, Franco, José, Pablo y “Murdock”, quienes en poco tiempo ya tienen un logotipo que los representa y un lugar de pertenencia: al menos una vez por mes se juntan en un campo de grandes dimensiones a practicar tiro. “Hay que aclarar que lo nuestro es recreativo. A algunos les gusta la caza, pero mayormente practicamos con blancos de chapa”.
“El disfrute está en la puntería, en hacer blanco. A más de 500 metros el blanco no es algo estático, es algo que está en movimiento y a cada segundo todo cambia. El viento, la presión atmosférica, si la recámara del rifle está caliente o no. Disparar a distancia no es algo sencillo”, dice Diego, en su casa ubicada en Anza y Hucal, detrás de la ferretería en donde vende bulones y hace copias de llaves en al acto.
Hijo de Mario, un matricero habilidoso, a los 16 años Diego creó una matriz para recargar los cartuchos de las escopetas. Hoy, en una de las habitaciones de la casa tiene un taller/laboratorio habilitado por el Registro Nacional de Armas (Renar) para recargar las municiones que utiliza en sus prácticas de tiro. Rellenar de pólvora, colocar el fulminante y poner la punta dentro de una vaina no es algo sencillo, es un trabajo artesanal que conlleva paciencia y, sobre todo, responsabilidad.

Mejores resultados.
“Esto se hizo en Argentina, en La Pampa, en esta casa, por eso es importante el reconocimiento que está teniendo. Para graficar: el calibre que él inventó acá es el que utilizan los snipers o francotiradores que estuvieron en las guerras más recientes de Estados Unidos. Esos materiales no se consiguen acá o son extremadamente caros”, señaló Renato, compañero de Monterde en la asociación de tiradores.
“Hacer tu propia munición te permite mejores resultados. Uno conoce su arma y sabe cómo deben ser las balas. Lo que hizo Diego es una ‘argentinada’, una verdadera hazaña. Cuando lo probó nadie quería estar al lado suyo, temíamos que saliera mal. Pero todo lo contrario, el calibre funcionó bien y ahora lo llaman ingenieros para producir su idea”, dijo Franco.
La creación de Monterde estará próximamente en otras publicaciones referidas a la caza: una revista española y otra de Estados Unidos darán a conocer su creación. Ahora habrá que seguir la trayectoria de la 338 Murdock, la bala que salió del Plan 5.000 y que terminó incrustada en la tapa de una revista.

Actividades programadas
Pese a que son tan solo 5 miembros, los tiradores de Long Range pampeanos están organizando distintas actividades para este año. El próximo 1 y 2 de abril tendrán una clínica en cercanías de Catriel mientras que el 29 y 30 de abril y el 1 de mayo se preparan para el 5º Encuentro Nacional de Tiro a Distancia, que se realizará en nuestra provincia. “Queremos difundir esta actividad y que cada vez más gente se sume”, dijo Diego Monterde a LA ARENA.

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