Carne porcina: piden bloquear ingreso desde Estados Unidos

Desde la Asociación Argentina de Productores Porcinos intentarán reuniones con jefes provinciales para impedir que se concrete la importación de cerdos ante los riesgos que podrían generarse.
Productores porcinos volvieron ayer a rechazar el ingreso de cerdos desde Estados Unidos que el Gobierno nacional habilitó la semana pasada porque generará un “grave problema sanitario y competencia desleal” y pidieron a las provincias que bloqueen el ingrese de estos productos.
La medida adoptada por el Gobierno provocó la reacción contraria de todas las entidades del campo, a excepción de la Sociedad Rural Argentina (SRA), encabezada por Luis Miguel Etchevehere, quien sostuvo que “el comercio que sirve es el de ida y vuelta”.
Por el contrario, y en línea con Federación Agraria Argentina, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y Coninagro, la Asociación Argentina de Productores Porcinos, alertó sobre la crisis sanitaria y comercial que podría generar la importación de cerdos que estaba cerrada desde hace 25 años.
Juan Uccelli, el titular de la Asociación, se quejó también porque “la semana pasada se abrió el mercado de carne de cerdo para vender a la Argentina y el jueves dijeron que era un canje por los limones”.
El dirigente indicó que fueron invitados a una reunión por el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, aunque estimó que será “un encuentro formal”, pues la decisión fue tomada por el ministro de Producción, Fracisco Cabrera.

Gobernadores.
El directivo señaló que desde la entidad que preside intentarán reuniones con jefes provinciales para impedir que se concrete la importación de cerdos ante los riesgos que podrían generarse.
“Estamos en un problema grave desde el punto de vista sanitario, porque el ingreso de esa carne puede condicionar el futuro de la producción porcina nacional”, añadió.
Dijo que “con la apertura de las importaciones se genera una competencia desleal, traen productos congelados y los descongelan para venderlo como si fuera producto fresco”.
Además, señaló que en Estados Unidos estos animales están afectados por una enfermedad que no existe en la Argentina.
“Argentina es libre de una enfermedad que tiene Estados Unidos y que ellos se han encargado de diseminar por todo el mundo y en América en especial”, alertó en declaraciones a radio El Mundo.
Explicó que “acá hacemos todos productos frescos” aunque reconoció que “hay que seguir importando para la industria que produce fiambres de segunda”.

Buryaile.
En tanto el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, afirmó que la autorización que dio el Gobierno a los embarques de carne porcina proveniente de Estados Unidos “es positivo para la relación bilateral, para el mercado”, en medio de las críticas de productores locales a ese permiso.
“Va a ingresar cerdo, o por lo menos va a estar habilitado, no sé cuánto va a entrar, el mercado va a estar abierto pero desconozco la cifra”, admitió el funcionario.
En diálogo con radio Splendid, Buryaile se refirió al acuerdo para importar carne de cerdo desde los Estados Unidos, medida que, según productores locales, tendrá impacto en la industria nacional.
El acuerdo “es positivo para la relación bilateral, para el mercado. Ha crecido mucho la producción de cerdo, hay que reconocerlo a los productores argentinos, que crecen casi 10% anual y han enviado embarques a Rusia”, contrapuso el ministro.
Para Buryaile, “siempre ayuda competir. En la Argentina ha habido una revolución de la producción porcina y lo que ayuda es el intercambio bilateral, no hay experiencias de países absolutamente cerrados que crezcan”, sostuvo.

Enfrentamiento
El Gobierno, por su parte, tiene medido que la entrada de carne de cerdo proveniente de los Estados Unidos no implicaría ningún cierre de empresas del sector, ya que la Argentina produjo 522.000 toneladas de cerdo en 2016, e importó alrededor de 50.000 toneladas, una cifra que equivale al 10% de lo que se produce. Además, hoy el argentino consume más cerdo de lo que produce en suelo local, según las estadísticas del ministerio de Agricultura, y este consumo sigue creciendo.
Además, el cerdo norteamericano deberá competir con el cerdo brasileño, que como miembro del Mercosur tiene prioridades.
Pero sí se podría generar un impacto político en torno a la apertura de las importaciones: la guerra del cerdo se desataría por la ideología. Los pequeños productores fueron los primeros en salir a quejarse por este acuerdo, sobre todo desde la Federación Agraria.