Casino debe cerrar sala tragamonedas

Según Miguel Tavella las máquinas del Casino entregan de premio más de un 90% de los montos que se juegan en ellas. El presidente del Instituto de Seguridad Social se aferró a que es la información que surge de certificaciones que hacen organismos internacionales “que dicen que eso es así. Nosotros no lo hacemos porque no sabemos cómo se hace”.
Lo que aparece como más real, más certero, es que de ninguna manera sería lo que ocurre, porque basta pararse detrás de cualquier maquinita del Casino para caer en la cuenta que es mucho más lo que pierden los apostadores que lo que logran como premio cuando les toca ganar.
La especulación que hace la diputada Claudia Giorgis (Frepam) sobre el particular -aunque está buscando documentación para corroborar su sospecha- es que el Casino paga impuestos sobre el excedente, es decir sobre el 10% que sería “ganancia”.
Tavella prometió que hoy podría ofrecer más precisiones sobre el particular.

El canon de 2013.
En otro orden de cosas reveló que en lo que va del año el Casino pagó 10.777.400 de pesos en concepto de canon, y que ya lleva invertidos más de 100 millones en el hotel que se está levantando en la intersección de Illía y Circunvalación.
La misma Giorgis hizo un comentario señalando que “quienes hoy están reclamando una equiparación con el recálculo jubilatorio son los que en nombre de la emergencia económica sufrieron congelamiento salarial y descuentos en la década del ’90. Pero en la misma década del 90 las autoridades de turno del ISS fueron buenos con Casino Club, pasando de canon variable a canon fijo lo que tenían que pagar, lo que trajo un perjuicio millonario a las arcas provinciales y también a los que hoy están reclamando”.
Tavella le señaló que no veía “la relación que hay entre el Casino y los jubilados”, a lo que Giorgis insistió: “Se trata de millones de pesos (de diferencia en menos), y lo que estoy diciendo es a quién tendríamos que sacarle” para volcar a otros sectores.

“La sala del demonio”.
El funcionario de todos modos dijo que cuando el canon era variable “no llegaba a 100 mil dólares”. Marcó la diferencia entre su gestión y la anterior, y señaló que desde 2003 en adelante “desde que soy responsable, lo que le dimos a Casino Club fue una extensión del plazo. La contrapartida fue la construcción del hotel, que ya supera los 100 millones de inversión; el mantenimiento y la mano de obra”; y la promesa de cierre del local que la firma tiene en el centro de la ciudad.
Así hizo alusión a que precisamente cuando se terminen las obras en el inmueble del Casino de la ruta 5 se deberá cerrar esa sala de máquinas que, con el estilo mordaz que lo caracteriza, Tavella definió como “la casa del demonio”.