“Catena se burla de nosotros y la Justicia”

TRABAJADORES DE LU33 INDIGNADOS CON TITULAR DE EMISORA

“¿Hasta cuándo la justicia va a permitir el comportamiento de este señor?. Da la impresión que se nos burla permanentemente, se burla de la justicia”, disparó Marcelo Reynoso, uno de los 18 trabajadores que mantienen en el aire a LU33 Emisora Pampeana y Power 103.
Ayer este diario informó que la Cámara de Apelaciones n° 1 había rechazado un recurso presentado por el César Catena, por considerar que no cumplió con depositar el monto correspondiente para continuar con sus pretensiones. El empresario sólo deositó solo $ 1.300 de los más de 3 millones que debía consignar para poder recurrir el fallo de la Cámara Civil de Apelaciones, que lo obliga a indemnizar a veinte trabajadores de LU33 Emisora Pampeana.
Lo que aparece como una nueva chicana judicial no deja de ser repudiada por los trabajadores: “Es la opinión generalizada de los compañeros… porque nos pone en una situación de incertibumbre, pero nos queda la esperanza de poder cobrar en algún momento”, agregó Reynoso.

“Siempre un artilugio”.
De todos modos los empleados -hoy socios de la cooperativa que maneja la emisora- , se mostraron con bronca, “porque avanzamos dos pasos y retrocedemos todo el tiempo porque siempre Catena tiene un artilugio”.
Sostuvo que “la radio está funcionando más o menos bien”, pero advierten que las autoridades nacionales no tienen intenciones de hacerse cargo de la radio, y por eso “la idea es continuar como cooperativa. En lo económico financiero venimos tranquilos: tenemos alguna pauta de Nación, algo de la provincia y un poco con lo comercial. Pero estamos bien en cuanto a equipamiento porque restablecimos el tema del transmisor, cambiamos las válvulas en Power, compramos computadoras que hoy la radio es básicamente eso, y podemos competir”.
Dijo Reynoso que las gestiones ante el Enacom no dieron resultado “por lo que decidimos continuar como hasta ahora”.
Cabe señalar que Catena podría ir en queja al Superior Tribunal de Justicia, y en LU33 aguardan que esta vez definitivamente se termine con una cuestión que lleva nada menos que siete años de reclamos, y de idas y vueltas.