Catorce incendios rurales desde el inicio de temporada

INSISTEN CON LIMPIEZA DE PICADAS

La temporada alta de incendios rurales en La Pampa va desde el mes de noviembre a marzo. Como 2015 ha sido un año lluvioso la vegetación está verde, pero se cuadruplicó el volumen del pastizal, el principal elemento combustible.
Gustavo Romero, es el responsable de Defensa Civil de La Pampa, y dio un panorama sobre la lucha contra los incendios rurales desde que comenzó la denominada “temporada alta” de esos siniestros. En los últimos días se registraron seis incendios, cinco por tormentas eléctricas y el restante por un accidente en la cuneta de una ruta, todos en la zona oeste de la provincia y sofocados tras la intervención del personal de esa dependencia provincial y de la policía.
“Hasta el momento, en esta temporada alta que va del 1 de noviembre y marzo), llevamos 14 incendios con un total de seis mil hectáreas”, indicó Romero en diálogo con Radio Noticias.
El funcionario recalcó: “Lo mas importante es que el productor debe ayudar en materia de prevención teniendo las picadas limpias de modo tal que cuando se produce un incendio podemos trabajar para extinguirlo”.
Este año se producen lluvias con más frecuencia en toda la provincia. “Si uno ve la vegetación está verde, pero no debemos olvidar que estamos en diciembre y que con diez días continuados de calor tenemos suficiente como para generar el combustible para los incendios en los campos, por eso hacemos tanto hincapié con las medidas preventivas: que no se prenda fuego para limpieza de suelos y que se tengan las picadas limpias”.
En cuanto al comportamiento promedio del productor, Romero respondió: “Como siempre para esta época tenemos de todo, desde los que tienen las picadas limpias, a los que se confían demasiado o los que abandonan sus campos”.
“No nos cansamos de señalar que si se tiene limpias las picadas en caso de un incendio podemos trabajar para evitar la propagación del fuego y conseguir extinguirlo”.
El titular de DC planteó que “en líneas generales las picadas están bien y en la medida que nos vamos alejando hacia el oeste la infraestructura en los campos disminuye”.
Los últimos incendios, en su mayoría por tormentas eléctricas, se dieron en la zona de Victorica, norte de Chacharramendi y en La Adela.
“Nuestro personal va al campo cuando nos avisas de un incendio y una vez sofocado se hace una guardia de ceniza y se vuelve a la base. Las denuncias de pérdidas (económicas) se hacen directamente el Ministerio de la Producción”.
“En Defensa Civil nos enteramos de los siniestros cuando nos avisa el productor o la policía, o porque salta de los “puestos de calor” del CONAE e INTA Pergamino, que señalan (por rastreo satelital) donde se supone que hay fuego”, añadió Romero.
En el plano provincial, dijo que en las zonas de mayor riesgo desde hace cinco años se hacen monitoreos de pastizales en dos o tres puntos. Ahora, debido a la lluvia el pastizal está verde pero tenemos un volumen entre tres o cuatro veces superior en comparación con el año pasado lo que implica más riesgo de incendios una vez que se seca”.