Cheques rechazados: alarmante crecimiento en bancos pampeanos

LO ADJUDICAN A LA CAIDA EN LAS VENTAS Y EL DESASTRE DE LAS INUNDACIONES

Juan José Reyes – Los valores rebotados trepan a 26 mil, con un valor promedio de 2.500
pesos. Solo el 47% de ese total fue cubierto dentro de los 30 días. La cadena de pagos
pampeana en jaque por los incendios, las inundaciones, la suba en los costos fijos y 16 meses
de caída en la actividad.
El Banco Central en su reporte estadístico sobre el Sistema Nacional de Pagos evidencia que
los rechazos de cheques en La Pampa se dispararon en un 37% interanual. Es su valor más
elevado en 14 años (trepa al 3,3% de lo compensado). Crisis financiera, deterioro salarial, baja
de ventas, adelantos transitorios en cuenta corriente (descubiertos) con altas tasas de interés
junto a políticas de contracción monetaria estrechan cada vez más una cadena de pagos poco
fluida y agravada por la crisis climática.
Entre enero y abril, creció 37% y el escenario a futuro no es el mejor. Con 26 mil cheques
rechazados librados en el clearing del sistema financiero pampeano en la cámara
compensadora electrónica (sin fondos u errores de emisión) alcanzaron un volumen récord de
65.560.356 pesos.

Multa o inhabilitación.
Para el BCRA y la Consultora Fidelitas el promedio en dinero de cada cheque impago fue de
2.521 pesos y sólo fueron cubiertos dentro de los 30 días el 47% de ellos (12.220) por menos
de 20 millones de pesos. El otro 53% deberá pagar fuertes multas o será inhabilitado. Hay una
solo motivo por el cual un particular o una sociedad puede quedar inhabilitada para operar en su
cuenta corriente cuando emite un cheque sin fondos: no pagar la multa estipulada o demorar
más de un mes en cubrirlo.
La multa es del 4% del valor del cheque rechazado con un mínimo de 100 pesos y un máximo
de 50 mil, pero el BCRA también sanciona al banco emisor del documento rebotado. Si en los
30 días subsiguientes el deudor no abona la multa, el emisor del cheque queda
automáticamente imposibilitado de operar. Sólo podrá el banco pagar los cheques emitidos con
anterioridad a la inhabilitación (Ley 25730). Si el firmante no paga la multa queda inhabilitado
por dos años.
Si los cheques se cancelan dentro de los 15 días de emitidos no queda constancia del rechazo.
Pero de 16 a 90 días un año de inhabilitación; más de 90 días, 2 años y no recuperado 5 años.

Cadena de pagos en crisis.
Los problemas en la cadena de pagos, de los que ya se quejan las empresas, empiezan a
verse en cifras oficiales. Según los datos del BCRA y la Fundación Mediterránea, el volumen de
cheques rechazados se disparó un 37% en abril en comparación con igual mes del año anterior.
Los datos suponen la peor proporción de morosidad desde julio de 2004, cuando el país y la
provincia se encontraban en plena crisis económica.
A un promedio de 210 cheques de pago diferido que no pasan las cámaras compensadoras
electrónicas por día por falta de fondos muestra que la situación del campo, el comercio y los
servicios (sectores que más los utilizan) junto a personas físicas, alcanzaron su pico más alto
de la crisis.
El número de rechazos por falta de fondos trepó en lo que va del año un 37% interanual, un
indicio acabado de que la cadena de pagos en toda la región pampeana, en mayor proporción
la vinculada con el sector agropecuario, ha comenzado a resentirse por el aumento de los
costos fijos.

Bancos afectados.
Según un informe difundido por la consultora Fidelitas sobre la base de lo que comunican las
entidades financieras al Banco Central, al mes de abril último, el monto que quedó sin pagar fue
casi dos tercios mayor al primer cuatrimestre de 2016. Ello implica un aumento en la cantidad
de juicios ejecutivos, concursos de acreedores y pedidos de quiebra, impulsados por los
tenedores de los cheques rechazados.
Aquí el 0,5% de los rebotes en el clearing local (compensación electrónica de cheques),
presentaron algún grado de imperfección, sea ésta de confección o la no contención de fondos
en la cuenta respectiva (falta de provisión, de autorización para girar en descubierto o defectos
formarles). Sin embargo lo más preocupante es que solamente fue cubierto el 47% de los
montos por parte de los clientes en el plazo estipulado por las normativas del BCRA (unos 30
millones cubiertos sobre 65 millones de pesos en rechazos). En otras palabras, el 53% no
fueron abonados aún, lo cual implica en breve o cierre de cuentas o elevadas multas.
Por tramos de rebotes, la cantidad de rechazos disminuye a medida que hay mayor cantidad de
documentos observados, en cambio quienes están en la parte de mayores rechazos (de 51
cheques en adelante) los montos aumentan considerablemente. Esta problemática en La
Pampa afecta a toda la banca que actúa en la provincia, sean éstos bancos privados
(Santander, BBVA, Galicia Hipotecario, etc.) y los públicos o de participación estatal mayoritaria
(BLP y BNA).

Cuentacorrentistas preocupados.
En La Pampa la cantidad de cuentacorrentistas alcanza a los 33.190 de las cuales el 40%
(13.276) pertenecen al BLP. De la cifra total, 3.650 tuvieron cheques no cobrados y para tener
una noción de la crisis sólo falta observar que la suma involucrada supera los 65 millones de
pesos alcanzando a 26 mil documentos de 3.022 cuentacorrentistas. El desbarajuste en las
finanzas de los pampeanos no ha sido mayor pues el BLP apoya desde distintos frentes los
problemas climáticos del campo (incendios e inundaciones) vía subsidios de tasas de interés de
la provincia y refinanciaciones).
Pero la suba en los costos de quienes comercializan bienes y servicios, tasas de intereses muy
elevadas (en promedio 28% tasa nominal anual en pesos) afecta toda operatoria,
indistintamente del instrumento de pago que se trate (cheques de pago diferido, certificados y
bonos), convirtiendo a la plaza en una zona muy volátil. Qué nos depararán los próximos meses
es la gran incógnita.
La provincia adjudica la crisis al clima y a la falta de inversiones en obra pública nacional, más
desocupación, enfriamiento de la economía y menos ventas, un combo nada halagüeño ya que
es progresivo el deterioro en la cadena de pagos. El volumen de cheques rechazados estrecha
la cadena de pagos en un contexto de menor actividad y mayor informalidad.
Sin embargo, la mitad de los montos rechazados se han podido recuperar, haciendo que en el
neto, el índice entre montos rechazados y no cobrados sobre el total compensado no haya
crecido tanto. Los datos se encuentran directamente conectados a la actividad comercial, de
servicios y pymes que ya tienen 16 meses de duración en la caída de sus ventas.