Comenzó el juicio por el presunto abuso sexual de dos adolescentes

Casi ocho horas reloj duró la primera audiencia del juicio por el presunto abuso de dos adolescentes en el que están imputados Eduardo Ros y Martín Barrera, el dueño y el relacionista público del desaparecido boliche Babilonia. El juicio comenzó ayer a las 8.30 de la mañana y según pudo saber este diario (las audiencias son cerradas al público y los medios por tratarse de delitos contra la integridad sexual) declararon las víctimas, sus madres, una psicóloga, dos policías, una amiga de las adolescentes y una asistencia social. En general todos los testimonios giraron entorno a la noche de abril de 2012 cuando se habría producido el abuso de las dos chicas.
Los imputados no declararon aunque podrían hacerlo hoy (a partir de las 8.30) o en la tercera y última audiencia que va a realizarse el jueves. Cinco días hábiles después de la ronda de alegatos (que también sería el jueves si el juicio marcha como está previsto) los jueces que integran el tribunal dictarían la sentencia. Restan al menos declarar una docena de testigos.
El juicio contra Barrera y Ros llega cuatro años después del hecho, luego de idas y vueltas y recursos de impugnación. La fiscala a cargo de la causa es Cecilia Martiní, mientras que los defensores de Ros y Barrera son Sebastián País Rojo y José Mario Aguerrido respectivamente. La querella está representada por el abogado Franco Catalani, mientras que el tribunal de juicio está integrado por los jueces Carlos Alberto Mattei, Carlos Alberto Besi y Gastón Boulenaz.

Impugnación.
En febrero del año 2014, el Superior Tribunal de Justicia confirmó que Eduardo César Ros, el propietario del boliche Babilonia, debía ir a juicio oral y público por la presunta violación de una menor de 16 años, y que el otro imputado, Juan Martín Barrera, debía continuar bajo investigación por ese mismo delito en perjuicio de otra joven de esa edad. También ratificó el apartamiento del caso de la jueza María Florencia Maza y del fiscal Carlos Ordas.
A fines de julio del 2013, el TIP aceptó un recurso de impugnación del abogado querellante Franco Catalani, en representación de las presuntas víctimas, dos menores de 16 años.

Críticas.
Catalani había criticado duramente a Maza porque, a requerimiento de Ordas, había imputado a Ros y no a Barrera. La fiscalía había sostenido que Ros, en su casa, violó a una de las menores el 8 de abril de 2012, luego que salieran del local bailable; pero en cambio sostuvo que Barrera había mantenido relaciones sexuales consensuadas con la otra chica y por eso lo dejó afuera de la causa.
Los jueces de Impugnación ratificaron la imputación contra Ros y revocaron el sobreseimiento de Barrera, planteando que debería reverse su situación procesal. Lo hicieron muy duramente, remarcando que Maza y Ordas efectuaron una valoración fragmentada del testimonio de la segunda menor, sin tener en cuenta el contexto en que se produjeron los hechos ni las condiciones de vulnerabilidad en que se encontraba ella.

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