Condenado por abusos sexuales a menores

El juez de audiencia Carlos Besi condenó ayer a Walter Gerardo Reynoso a tres años de prisión de cumplimiento efectivo, por ser autor material y penalmente responsable de los delitos de amenazas agravadas por el uso de arma y abuso sexual simple calificado por la situación de convivencia preexistente con las víctimas menores de 18 años, como delito continuado, y ordenó que se proceda a su detención una vez que el fallo quede firme.
La sentencia de Besi fue dictada a partir de un acuerdo de juicio abreviado alcanzado entre el fiscal Andrés Torino, el defensor oficial Juan José Hermúa y el imputado, un electricista de 33 años que reconoció la autoría de los hechos.
“Con relación a los abusos, ellos fueron debidamente acreditados” no solo con el reconocimiento del acusado -indicó Besi según informó prensa del STJ-, “sino además con el informe efectuado con posterioridad a la realización de las entrevistas con las menores, donde de sus propios relatos surge cómo se habrían sucedido los hechos y quién fue su autor, como así también las notas y el diario íntimo oportunamente secuestradas, que dejan en clara evidencia el accionar desplegado” por Reynoso.
En el expediente se probó que el 27 de marzo de 2014, Reynoso amenazó al padre de cinco hijos de su pareja, diciéndole “no vengas más loco porque te voy a cagar a tiros” mientras esgrimía “un caño galvanizado de unos 60 centímetros de longitud”. En ese instante el agredido se retiraba del lugar.

Tocamientos.
También se demostró que entre el 28 de julio de 2013 y el 27 de marzo de 2014, Reynoso “realizó tocamientos” a tres de las hijas de su pareja y del hombre amenazado, todas menores de edad, durante el período en que convivieron.
Entre las pruebas reunidas para dictar la condena, el juez tuvo en cuenta las denuncias presentadas por el padre de las niñas ante la Unidad Funcional de Género, Niñez y Adolescencia y la Unidad de Atención Primaria, un diario íntimo y manuscritos pertenecientes a las menores, informes escolares, de la Dirección de Prevención y Asistencia de Violencia Familiar, de la Dirección General de Niñez y Adolescencia y psiquiátricos, y las entrevistas de las víctimas en Cámara Gesell.
Besi señaló, con respecto a las amenazas, que “los dichos proferidos por Reynoso, mientras manipulaba un elemento contundente, infundieron temor y limitaron la libertad de autodeterminación de su receptor”. De esa manera el delito quedó demostrado.