Condenado por abusar de dos sobrinos

La presidenta de la Cámara en lo Criminal 1, Alejandra Flavia Ongaro, en ejercicio de la jurisdicción unipersonal, condenó a través de un juicio abreviado a un jornalero de 28 años a la pena de dos años de prisión de ejecución condicional por ser autor del delito de abuso sexual simple (artículo 119, primer párrafo, primer supuesto del Código Penal) en perjuicio de dos sobrinos.
El abreviado fue presentado por el fiscal general Jorge Marcelo Amado, la defensora oficial Paula Arrigone y el propio imputado, quien admitió la autoría de los hechos y aceptó la condena impuesta.
Así, quedó probado que en una fecha indeterminada, pero anterior al 14 de febrero de 2011 -cuando la madre de las víctimas, hermana del condenado, presentó la denuncia- el tío abusó de sus sobrinos, “habiéndoles producido tocamientos con sus manos y con su pene en las partes íntimas de ambos por dentro de la ropa, en varias oportunidades, sin haberse podido determinar el número exacto de ellas”. Todo ello ocurrió en el domicilio de las víctimas, una niña de siete años y un niño de nueve, y en el de su abuela.

Lesiones graves.
A su vez, en otro juicio abreviado, la jueza de la Cámara en lo Criminal 1, Elvira Rossetti de González, condenó a Emanuel Ezequiel Romero, como autor material y penalmente responsable del delito de lesiones graves (artículo 90 del Código Penal), a la pena de un año de prisión y la unificó con otra sentencia de este año de seis meses, en una pena única a un año y dos meses de prisión de efectivo cumplimiento. Además mantuvo su condición de reincidente. El acuerdo fue solicitado en forma conjunta por Amado, el defensor oficial Alejandro Osio y el imputado, hijo de la pareja de la víctima y que hoy tiene 29 años.
Durante la investigación quedó demostrado que Romero, el 6 de diciembre de 2009 a la noche, y en medio de una discusión familiar, le “asestó una puñalada a Norma Marcela Galván en la zona del abdomen, produciéndole una lesión que tuvo una curación y rehabilitación de más de 30 días, no habiendo causado ella una debilitación permanente de la salud, en un órgano, en un sentido o en un miembro”.
Galván declaró que ella y su agresor, luego de una cena familiar se separaron del resto de los presentes. Allí Romero le dijo que le había arruinado la vida a su madre por haberse puesto en pareja con el padre y que, “sin mediar más palabras”, sacó el cuchillo y la hirió.