Condenados por abuso

PADRASTRO E HIJASTRA

El juez de control Mauricio Piombi condenó a un padrastro a seis años de prisión por ser autor del delito de abuso sexual con acceso carnal como delito continuado (artículo 119, primer y tercer párrafo y 55 del Código Penal), y a su hijastra a dos años en suspenso, por el delito de producción y publicación de representación de las partes genitales de un menor de 18 años de edad con fines preponderantemente sexuales (artículo 128 primer párrafo) del Código Penal), ambos en calidad de autores. La víctima fue una menor con retraso madurativo.
Además a la mujer le impuso, como reglas de conducta por dos años, la obligación de fijar domicilio -del que no podrá ausentarse sin consentimiento o autorización judicial-, someterse al cuidado del Ente de Políticas Socializadoras, no acercarse ni contactarse con la víctima, como así tampoco a menos de 200 metros de su casa, y efectuar un tratamiento psicológico y/o psiquiátrico.
A su vez, una vez que el fallo quede firme, el juez dispuso que se libre oficio a la Procuración General para cumplir con el artículo 5° de la ley 2547 sobre Registro de Procedimiento y Notificación de Antecedentes de Condenados por Delitos Contra la Integridad Sexual, referido a incorporar a él a las personas condenadas por delitos sexuales.
La resolución de Piombi se dio en el marco de un procedimiento de juicio abreviado convenido entre el fiscal Walter Martos, el defensor oficial Pablo Maldini y ambos imputados -un transportista de 76 años y una ama de casa de 24-, quienes admitieron su culpabilidad y aceptaron las sanciones impuestas. La madre de la menor, al ser informada por la fiscalía del acuerdo, prestó su consentimiento.
Con las pruebas incorporadas durante la investigación fiscal preparatoria, el magistrado dio por probado que en circunstancias en que la niña, actualmente de 15 años-, concurrió a visitar a a un mujer identificada como JEF a su casa, en circunstancias en las que un hombre identificado como JRG -padrastro de ésta última- abusó de ella en reiteradas oportunidades desde que tenía 12 años y hasta días antes de la denuncia (fue presentada el 17 de agosto pasado por el progenitor de la víctima), “situaciones todas que la niña no pudo consentir por su edad, inmadurez sexual y retraso madurativo”.

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