Condenan a operadores

APREMIOS EN EL IPESA

Aunque cometieron una serie de delitos terribles contra la integridad de dos adolescente que estaban alojados en el Instituto Provincial de Educación y Socialización de Adolescentes (Ipesa), los operadores César Daniel Frank y Julián Horacio García no irán presos. No fue suficiente que los mismos imputados reconocieran haber asfixiado a un chico de apenas 15 años, haberle apretado el cuello y los genitales, propinarle golpes de puño en el pecho y las costillas. No alcanzó que reconocieran haber encerrado desnudo y en una habitación fría a otro joven de 17 años. Todo lo anterior, no bastó para que el juez de Gastón Boulenaz les aplicara una pena efectiva (y no condicional) por “vejaciones y apremios ilegales” y “lesiones leves calificadas por el ejercicio abusivo de su función o cargo”.
En un juicio abreviado, el magistrado condenó a un año de prisión en suspenso a los operadores y dispuso que sean inhabilitados por dos años para “ejercer funciones de operador y/o función que implique el cuidado, custodia o relaciones de cualquier tipo de trabajo en lugares públicos y/o privados con menores de edad”.
La resolución de Boulenaz fue acordada previamente entre el fiscal Facundo Bon Dergham, el defensor particular Gastón Gómez y los dos imputados, quienes admitieron la autoría de los hechos. Una de las víctimas dio su consentimiento al acuerdo y la otra no pudo ser localizada.

La noche.
El caso de Frank y García se resolvió después de cinco largos días de proceso en los tribunales pampeanos. Pero ¿Qué fue lo que pasó el 28 de julio de 2015 en el Ipesa? De acuerdo a las pruebas reunidas por la fiscalía, entre las 22 y las 2.30 del día siguiente, en el baño del sector de admisión del Ipesa, Frank y García “tomaron del cuello y los genitales (a uno de los menores que en esa época tenía 15 años) y lo agredieron físicamente, pisándole la cabeza y dándole golpes de puño en el pecho y las costillas, provocándole un estado de asfixia temporal, y golpes en los brazos y las piernas que le produjeron hematomas en sus extremidades”. Luego el adolescente “fue arrojado desnudo a la cama de una habitación”.
Ante esa situación, otro menor que por entonces tenía 17 años, “intentó defender” a su compañero y los imputados “lo tomaron del cuello y lo encerraron en una habitación fría, desnudo y sin abrigo”. Los hechos sucedieron “en circunstancias en que los menores habían intentado abrir la puerta de ingreso al Ipesa con una llave que encontraron en el piso, mientras los operadores se encontraban en una sala comiendo un asado”, dice el fallo.

Pruebas.
Entre las pruebas tenidas en cuenta para la sentencia condenatoria figuran un video en Cámara Gesell, la entrevista con una de las víctimas, informes médicos, denuncias realizadas ante la Secretaría de Derechos Humanos, tomas fotográficas, entrevistas efectuadas por la FIA, una resolución de ese organismo y una nota del director del Ipesa a la Dirección General de Niñez y Adolescencia informando sobre el apartamiento del personal involucrado.
Las partes acordaron que se le apliquen a Frank (40 años) y García (46) las siguientes pautas de conducta por el plazo de dos años: fijar residencia, someterse al contralor del Ente de Políticas Socializadoras, y abstenerse de relacionarse personalmente y por cualquier medio con las víctimas, dos menores de edad. A su vez Boulenaz dispuso que se envíe una copia del fallo a la Fiscalía de Investigaciones Administrativas.