Condenaron a prisión a dos abusadores

El Tribunal de Impugnación no hizo lugar a un recurso del defensor particular Gastón Gómez, y de esa manera confirmó una condena a 12 años de prisión contra un empleado de 28 años por el delito de abuso sexual con acceso carnal, por resultar la víctima menor de 18 años aprovechando la situación de convivencia preexistente con la misma (artículo 119, tercer y cuarto párrafo, inciso f del Código Penal).
La resolución de los jueces Filinto Rebechi y Pablo Balaguer ratificó lo que había dispuesto el juez de audiencia, Carlos Alberto Mattei, el 5 de mayo último. En ese fallo, Mattei dio por demostrado que el imputado -no se publica el nombre para evitar que indirectamente pueda identificarse a la víctima-, en una fecha incierta, pero anterior al 18 de marzo de 2015, abusó de una menor de 12 años, hija de su concubina, y como resultado de ese accionar la niña quedó embarazada, según el informe emitido a los medios de parte de prensa del STJ.
Gómez, en el recurso defensivo, sostuvo que existió una errónea aplicación de la ley sustantiva y solicitó, como planteo principal, que se absuelva a su cliente en base a la existencia de un “error de prohibición”, y subsidiariamente se le aplique el mínimo de la pena.

“Sentimiento”.
Al referirse al error de prohibición, sostuvo que el acusado actuó por un sentimiento y que no tenía conocimiento efectivo acerca de los alcances de la ilegitimidad de su conducta. Rebechi, al no hacer lugar al planteo de la defensa, dijo que ello no fue probado y, basándose en un informe del médico psiquiatra Martín Telleriarte, desechó que el abusador desconociera que estaba cometiendo un delito.
Telleriarte concluyó al evaluar que el imputado “tiene nociones claras sobre lo bueno y lo malo, lo injusto y lo justo, lo lícito y lo ilícito, sabe que el hecho imputado constituye delito y conoce las responsabilidades que le corresponderían, es decir comprende la criminalidad de sus actos y puede dirigir sus acciones”.
Además Rebechi -Balaguer adhirió a sus fundamentos- tuvo en cuenta que la menor, en su testimonio, dijo los abusos ocurrieron cuando su madre se iba al trabajo y que el imputado le decía que no contara nada porque podría traerle aparejados problemas legales.”Comprendía perfectamente que su accionar resultaba reprochable penalmente”, subrayó.

Aborto.
Con relación a la errónea aplicación de la ley sustantiva, la defensa planteó que no se respetó el principio de proporcionalidad de la sanción penal respecto a la afectación del bien jurídico protegido, y que la pena fue “ilógica, irracional y excesiva”.
Rebechi, en cambio, expresó que “el sentenciante, con buen criterio, aludió a la edad de la menor, al estado de indefensión en que se encontraba cuando resultó víctima de los abusos, y finalmente que a consecuencia de ellos quedó embarazada, efectuándosele un aborto”. Todo ello la afectó psicológicamente y fue tenido en cuenta correctamente por Mattei al dictar la sentencia.

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