Condenaron a un pintor

ABUSOS CONTRA UNA HIJA

El juez de control Mauricio Piombi, en una de sus últimas sentencias antes de asumir en el Tribunal de Impugnación Penal, condenó a un padre a tres años de prisión en suspenso, por ser responsable del delito de abuso sexual agravado por ser cometido por ascendiente, y contra una menor de 18 años -en este caso una de sus hijas-, aprovechando la situación de convivencia preexistente, como delito continuado (artículo 119, primer párrafo, primer supuesto, y último párrafo en relación a los incisos b) y f) del cuarto párrafo del Código Penal).
A su vez, le impuso como reglas de conducta por dos años, la obligación de fijar domicilio; someterse al cuidado del Ente de Políticas Socializadoras; no acercarse ni mantener contacto con la víctima, ni acercarse a menos de 200 metros de su domicilio; y realizar un tratamiento psicológico y/o psiquiátrico.
El fallo fue consecuencia de un juicio abreviado presentado por el fiscal Marcos Sacco, la defensora oficial Paula Arrigone y el propio imputado, un pintor y gomero de 49 años, quien admitió la autoría de los hechos. Además la propia víctima, y su guardado, han consentido los términos del acuerdo suscribiendo un acta por separado.
La investigación se abrió a partir de la denuncia presentada el 5 de julio pasado por cuatro profesionales de la Dirección General de Niñez y Adolescencia y Familia de la Provincia. A partir de allí se dio inmediata intervención a la Dirección Provincial de Prevención y Asistencia Familiar a fin de darle un tratamiento integral al caso y efectuar un abordaje terapéutico y asistencia a la niña.
Con las pruebas incorporadas al legajo, Piombi dio por probado que luego que el imputado se separara de su pareja hace cinco años, quedó a cargo de la tenencia de tres hijos; comenzando en una fecha incierta a abusar sexualmente de la hija mayor (hoy tiene 15 años).

Compartir