Condenaron a los asaltantes

ROBO A UNA CONCESIONARIA DE AUTOS EN SANTA ROSA

La Justicia condenó ayer a cinco años de prisión a los dos ladrones que la mañana del miércoles 27 de mayo asaltaron a punta de pistola y con los rostros cubiertos una concesionaria de autos sobre la avenida Spinetto y fueron atrapados a varias cuadras luego que el dueño del comercio lograra desatarse y los persiguiera hasta hacerlos caer de su moto. Uno de los jóvenes purgará una condena de 10 años por sus antecedentes penales.
El juez de audiencia Carlos Besi condenó ayer a Sebastián Alexis Ezequiel Gallardo a cinco años y diez meses de prisión, declarándolo reincidente, y le unificó esa pena con otra anterior en una pena única a 10 años. A Santiago David Valdez le dio a cinco años de prisión por el robo a la concesionaria de autos.
A Gallardo, de 32 años, lo condenaron por los delitos de robo agravado por el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo fue acreditada en el expediente. Le dieron cinco años y seis meses y le unificaron la pena en 10 años al sumarle la sentencia que el juez de control Néstor Daniel Ralli le había dictado en 2014 a cuatro años y diez meses.
Valdez, de 20 años, fue condenado a cinco años por robo agravado por el uso de arma de fuego y portación de arma de fuego de uso civil.
El proceso se llevó adelante como juicio directo porque los imputados fueron detenidos in fraganti y se llegó a un acuerdo de juicio abreviado entre el fiscal Fernando Iván Fassina, la defensora oficial Paula Arrigone y los imputados. Estos admitieron su culpabilidad y aceptaron las penas impuestas.

El hecho.
En el legajo quedó demostrado que el 27 de mayo pasado, a media mañana, Gallardo y Valdez ingresaron a la concesionaria Mundo Autos, ubicada en avenida Spinetto al 300, con los rostros cubiertos. Con uno de ellos empuñando un arma, le dieron golpes de puños y patadas al dueño del comercio, Sergio Ghiglione, a su hijo y a Agustín Calamari.
En la sentencia, Besi expresó que el hecho “no solo ha quedado acreditado por el exhaustivo relato, claro, preciso y descriptivo aportado por el damnificado y los testigos presenciales, sino también con los informes agregados a la causa y las actuaciones prevencionales que dieron cuenta de la demora y el traslado a la dependencia policial de los acusados”.
Al describir el hecho, indicó que “una de las víctimas, el propietario de la agencia de venta de automotores, logró sacarse los precintos con los que fue atado a la altura de las muñecas, y en el mismo momento en que los imputados emprendían la huida en una motocicleta, fue en su persecución a bordo de un automotor”. Al alcanzarlos “tocó la parte trasera de la moto, provocando su caída a la cinta asfáltica, continuando éstos en forma pedestre, siendo seguidos por Ghiglione en el vehículo hasta que en la intersección de Catamarca y Chaco fueron aprehendidos por la prevención (fuerza policial). En ningún momento del trayecto realizado los perdió de vista”.
Finalmente acotó que “durante la persecución el arma portada por uno de los individuos -revólver calibre 22 largo marca Tala, empuñadura de plástico-, secuestrado en autos, fue accionado en cuatro oportunidades, con el fin de lograr su huida, no habiendo impactado ninguno de ellos”.