Condicional por robar con un arma de utilería

TRES AÑOS EN SUSPENSO

La jueza de control, María Florencia Maza, condenó a Maximiliano Rigol Ferreiro a tres años de prisión en suspenso por resultar autor del delito de robo calificado por el uso de arma de utilería, por un hecho ocurrido el pasado 6 de octubre.
La magistrada también le impuso pautas de conducta por dos años, bajo apercibimiento de revocarle la condicionalidad. Las mismas fueron fijar domicilio, del que no podrá ausentarse sin autorización judicial; someterse al cuidado de la Unidad de Abordaje, Supervisión y Orientación de personas en conflicto con la ley penal y realizar un tratamiento médico psicoterapéutico orientado a la rehabilitación de adicciones.
La causa se resolvió a partir de un juicio abreviado presentado por el fiscal Carlos Ordas, el defensor oficial Juan José Hermúa y el imputado, un mecánico de 23 años que admitió su culpabilidad. Quedó acreditado que el 6 de octubre pasado a las 22, Rigol Ferreiro ingresó a un multirrubro de la calle Allan Kardec en Santa Rosa y luego de “amenazar con un arma presumiblemente de fuego que luego resultó ser de aire comprimido, símil revólver Magnum 357, a empleados y propietario, se apoderó ilegítimamente de mil pesos, dándose luego a la fuga en un moto roja y blanca”.
La jueza, más allá de la confesión del mecánico, indicó que el delito quedó probado ya que cuando Rigol fue demorado a los tres días, tenía en su poder “la misma moto con la que fue visto al darse a la fuga y vestía el mismo buzo, casco y mochila que utilizó en el momento de los acontecimientos investigados”.