Confirman la condena contra Gutiérrez, ex abogado del IPAV

El Superior Tribunal de Justicia, con los votos de los ministros Víctor Menéndez y Eduardo Fernández Mendía, rechazó ayer el recurso de casación y confirmó la condena contra el ex abogado del Instituto Provincial Autárquico de la Vivienda, Fernando Gutiérrez, a tres años de prisión en suspenso, por el delito de defraudación a la administración pública, cometido a través de una maniobra con cheques.De esta manera el más alto tribunal provincial ratificó la condena impuesta por la Cámara en lo Criminal 1, en octubre de 2010, que luego mantuvo el Tribunal de Impugnación Penal ante un recurso de la defensa. Uno de los cuestionamientos de Gutiérrez fue que el fallo debió ser anulado porque la Cámara estuvo conformada por jueces subrogantes (Enrique Fazzini, Jorge Cañón y Guillermo Perdigués), pero ello -como la revisión de la pena- también fue denegado.
El actual asesor letrado de la Dirección Provincial de Transporte, fue hallado culpable, como partícipe primario, de la defraudación que cometió su esposa, Flavia Lorena Peñalva, por entonces empleada “en negro” de Vivienda, ya que sin su colaboración la mujer no habría podido cobrar en el Banco de La Pampa 267 cheques del IPAV por 624.260,42 pesos entre los años 1999 y 2003. El fiscal Fernando Rivarola había pedido que el imputado fuera a la cárcel, pero los camaristas aplicaron la sanción en suspenso.
En 2009, la propia Peñalva había sido condenada a 3 años y 8 meses de prisión efectiva por el mismo delito, aunque luego esa pena fue reducida por el TIP, lo que le evitó volver a prisión. A su vez una hermana, María Marta, recibió tres años en suspenso como partícipe primaria.
La justicia encontró a Gutiérrez responsable del cobro irregular de un cheque por 9.789,45 pesos que supuestamente iba a servir para pagarle a un estudio jurídico porteño, aunque ese pago no fue acreditado en el expediente por su defensa. El mismo día en que Gutiérrez cobró el cheque por ventanilla en el BLP, él depositó 8.500 pesos en una cuenta propia del Banco Santander Río.

“No podía desconocer”.
La Cámara dijo que quién confeccionó el cheque a nombre de Gutiérrez “creó los falsos registros en los que asienta un pago al Estudio Zorraquín y hace suscribirlo por las personas autorizadas por el IPAV, que era Peñalva”; agregando que el letrado cuando endosó el documento y se presentó a cobrarlo “tenía pleno conocimiento de la maniobra” y lo percibió “a sabiendas de que no debía pagar con su importe contraprestación o servicio alguno realizado” por el estudio jurídico al IPAV.”Al momento del cobro del cheque, el imputado era asesor legal del IPAV desde hacía ya mas de diez años, (…) y no podía desconocer todo el trámite administrativo previo requerido por la Ley de Contabilidad 3 para el manejo del dinero público. Este es un elemento objetivo determinante al momento de juzgar la conducta de Gutiérrez, dado que su formación profesional, sus años de experiencia como asesor legal, y la relación sentimental que mantenía con Peñalva, llevan a concluir su participación dolosa en el cobro del cheque aludido, conociendo de antemano que con el importe del mismo no tendría que cubrir ningún pago por servicio jurídico alguno prestado por el Estudio Zorraquín al IPAV”, remarcaron los jueces.