Corte ratifica condena a ex funcionario

LO INTIMARON A PAGAR MAS DE UN MILLON DE PESOS Y LO INHABILITARON PARA EJERCER CARGOS PUBLICOS

La Corte Suprema de Justicia confirmó el fallo que en 2013 había condenado a Juan Baustista Meaca por fraude a la administración pública. En el fallo se lo intima cumplir a resarcir al Estado por haberle robado.
Juan Baustista Meaca, quien fue jefe de Bromatología y Saneamiento Ambiental de la Provincia en el primer gobierno de Carlos Verna, deberá pagarle al Estado más de un millón de pesos luego de que la Corte Suprema de Justicia no hiciera lugar al recurso de impugnación presentado por el ex funcionario que había sido condenado por fraude a la administración pública y falsedad ideológica de instrumento público.
En la resolución firmada por los jueces Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda, dice textualmente que “el apelante no ha dado cumplimiento a los recaudos establecidos en el Art. 4º del reglamento aprobado por la acordada 4/2007, por lo que corresponde declarar inadmisible esta presentación directa. Por ello, se desestima la queja. Intímese a la parte recurrente a que dentro del quinto día efectúe el depósito que dispone el Art. 286 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, a la orden de esta Corte y bajo apercibimiento de ejecución”.
En el año 2013, Meaca fue condenado a tres años de prisión en suspenso por fraude a la administración pública y falsedad ideológica de instrumento público. Llegó a un acuerdo judicial luego de declararse culpable y no fue preso. La Cámara en lo Criminal 1 dictaminó que la suma en cuestión es de 1.111.953 pesos, ya que el imputado se declaró culpable y aceptó cumplir con ese resarcimiento. Sin embargo, después se arrepintió y apeló.

¿Qué hizo Meaca?
Según consta en el fallo que lo condenó en 2013, Meaca había creado dos empresas fumigadoras “truchas” para ganar licitaciones públicas y concursos de precios “armados”, ya que fueron llamados por él mismo desde su cargo en Bromatología entre 2001 y 2006. Esas firmas eran “Control Integral de Plagas Urbanas” y “Fumigadora Santa Rosa”. La primera estaba nombre de la mujer y la segunda a nombre del hermano.
Durante la investigación se comprobó que el domicilio de una de esas empresas proveedoras no era otro que la vivienda particular del propio Meaca, donde no se encontró ningún depósito de mercaderías, pero sí gran cantidad de papelería con membrete y sellos correspondientes a otras firmas comerciales -entre ellas Heguy SRL- sin autorización de ellas.
El perjuicio había sido denunciado en junio de 2006 por la Fiscalía de Investigaciones Administrativas, al detectar que Meaca, de profesión ingeniero agrónomo, y a la sazón jefe del área de Bromatología y Saneamiento Ambiental del Ministerio de Bienestar Social, había fraguado, desde 2001, una serie de compras fraudulentas de insecticidas presuntamente destinados a campañas de fumigación. Las empresas beneficiadas fueron las de sus familiares directos.

Simulación.
En la investigación de la causa salió a la luz que los insecticidas nunca ingresaron a la administración pública, ya que desde las amañadas licitaciones, hasta las falsas actas de recepción de los productos, todo el proceso había sido una simulación.
Las fumigaciones en cuestión -destinadas al combate de enfermedades graves como el Mal de Chagas, el dengue y la encefalitis- no corrieron peligro, por cuanto los insecticidas eran provistos por Nación en el marco de un programa con sede en la provincia de Córdoba.
Parte del fraude de Meaca fue, entonces, mentir sobre la necesidad de adquirir esos productos. Una curiosidad: a fines de 1998, Meaca fue uno de los ganadores de los premios “Salud Pública”, que entregó el gobierno pampeano, por su trabajo “Chagas connatanal en la provincia de La Pampa”. Recibió un certificado y 3.000 pesos.

¿Por qué no fue preso?
Juan Bautista Meaca negoció una pena leve con el fiscal Jorge Marcelo Amado a cambio de declararse culpable y admitir los hechos imputados. El tribunal le dio luz verde al arreglo de juicio abreviado a través de la sentencia del 12 de agosto de 2013. La condena establecía “tres años en suspenso” y la “inhabilitación perpetua” para ejercer cargos públicos y además de la obligación de pagar el monto robado al Estado.
Héctor Martín Meaca (hermano de Juan Bautista) y su esposa docente, María de los Angeles García, que colaboraron con las maniobras defraudatorias, recibieron dos años y ocho meses en suspenso y una multa de 90.000 pesos. Si hubieran sido hallados culpables en un juicio oral y público pudieron haber recibido entre dos y seis años de prisión y quedar encerrados.
Nada dijo la Justicia, en cambio, de la posible asociación ilícita entre ellos, un delito penado mucho más severamente, a pesar de que se trató de tres personas que se pusieron de acuerdo para delinquir. Tan graves fueron los hechos que se dio por probado que cometieron 31 actos fraudulentos y solamente dos en grado de tentativa.
La sentencia fue firmada por los jueces Elvira Rosetti, Miguel Angel Gavazza y Miguel Angel Vagge, quienes señalaron que conforme la ley provincial 643 todo funcionario debería apartarse de participar en procesos que involucren a sus parientes.