Creció el número de niños que asiste a los merenderos

Un grupo de vecinos de la ciudad se da cita el primer domingo de cada mes en la plaza San Martín para recibir donaciones de leche larga vida, para luego distribuirla entre los merenderos y comedores barriales. Estas entidades funcionan por fuera de la red de comedores escolares, como una forma de asistir a los chicos más necesitados.
“Cada vez es mayor la demanda de alimentos para los sábados y domingos. La gente responde muy bien. Ayer (por el domingo) fue la colecta número treinta y juntamos 1.200 litros, a pesar que enero es un mes complicado. Realmente se nos incrementa más la cantidad de los chicos que asisten a los merenderos”, dijo.
Una de las entidades con las que colaboran es la Fundación Wetraché, con asiento en el barrio Matadero. De la Vega informó que ese comedor barrial abrirá también los días sábados a partir del mes de febrero. “La necesidad crece mucho. En estos meses hemos tenido casos de familias que por distintas problemáticas ha necesitado nuestra ayuda”, añadió.

Por los chicos.
Los integrantes de “Un litro…” son vecinos que realizan su actividad solidaria quitándole tiempo a los fines de semana. Entienden que la ayuda del Estado no alcanza para contener las necesidades de los niños. “El Estado se tiene que hacer cargo de que los mayores tengan su trabajo y vida normal, como lleva cualquier persona. Desde el momento en que no hay trabajo, los chicos tienen que salir a los merenderos, porque tienen que comer sí ó sí. La leche es fundamental para ellos. Hay casos, cuando el chico no almuerza o no cena, en que son capaces de tomarse hasta un litro de leche”, sostuvo.
De la Vega afirmó que el grupo solidario sólo existe en función de los más chicos y que lo que hagan los mayores es un problema de ellos y de su conciencia. “Nuestra intención es ayudar aportando la leche para los chicos que van al merendero. Lo hacemos de corazón y para atender a los chicos, que no tienen la culpa de nada”, dijo.