Cuatro personas en terapia por anestesia en mal estado

Cuatro pacientes a los que el lunes a la tarde se les practicó una videocolonoscopía terminaron internados en dos clínicas privadas porque presuntamente hubo problemas con la anestesia. Anoche, solo uno de ellos permanecía en terapia intensiva en el Sanatorio Santa Rosa. Los otros tres permanecían en salas comunes, uno en ese lugar y los restantes en la Fundación de Ayuda Enfermo Renal y Alta Complejidad (Faerac).
Las prácticas fueron realizadas por el gastroenterólogo Carlos Fanjul en su consultorio de la calle Oliver, con el acompañamiento del anestesista Julián Adámoli. Este último habló ayer con este diario y admitió que lo que ocurrió “no es algo normal”. “Yo creo que pudo ser la anestesia porque la medicación y la colonoscopía fueron las dos cosas en común entre los pacientes”, indicó.
“Ese día se practicaron cuatro colonoscopías. La primera fue a una mujer de Realicó, que se despertó sin problemas. La segunda a un señor mayor, y tampoco hubo inconvenientes. Con el tercero pasó lo mismo y el cuatro, con quien mantengo una relación más personal, también se despertó normalmente”, relató Adámoli.
“Sin embargo, Fanjul me llamó a los 15 minutos diciéndome que este último estaba con escalofríos -agregó-. Entonces llamé al tercer paciente y los familiares me dijeron que estaba bien, aunque con chuchos de frío. Llamé al segundo paciente, y lo mismo. Y llamé a la mujer, que ya iba por Castex, y el hijo me dijo que había puesto la calefacción en el auto porque la madre tenía los mismos síntomas. Así que le pedí que regresaran de inmediato. Incluso con el que tengo más relación lo trasladé en mi auto. Por suerte ahora están todos bien”.

“No estaba vencido”.
-¿Cuál fue la causa de esos escalofríos?
-No la sé. Yo creo que pudo haber un pirógeno en la anestesia. Son sustancias o gérmenes que generan fiebre, y en pacientes que están deshidratados -por las evacuaciones a las que deben someterse- esa sintomatología se agudiza. Por eso fueron tratados con suero, antibióticos y antifebriles.
-¿Todos los pacientes recibieron la misma cantidad de anestesia?
-Sí, el protocolo fue igual. Y todos despertaron bien.
-¿Qué medicamento utilizó?
-Propofol.
-¿La medicación la llevó usted?
-Estaba en el consultorio. Ninguna persona puede comprar anestesias. La compran las instituciones. Como somos varios médicos que usamos esa medicación, la dejamos en la heladera y cada uno toma un frasco cuando lo necesita.
-¿Pudo romperse la cadena de frío?
-No lo sé. No creo.
-¿El fármaco pudo estar vencido?
-No, porque en ese caso lo peor que pudo pasar es que no surtiera efecto.
-¿Hicieron los cultivos?
-Sí, pero a priori no dan nada. Incluso para hacerlos tuvimos que sacar los frascos de la basura.
– ¿Cuando usan toda la dosis, se guarda para una próxima aplicación?
– No, siempre se inutiliza.
A su vez, el jefe de terapia intensiva del Sanatorio Santa Rosa, Facundo Dossat, negó terminantemente una versión surgida a primera hora sobre que las colonoscopías se practicaron allí. “Todos sufrieron una reacción inflamatoria que se denomina síndrome de respuesta inflamatoria sistémica. Fueron tratados y están recuperados”, expresó.
-¿Si el cultivo no entrega información, qué más pueden hacer para saber qué pasó?
-Nada más. Solamente Salud Pública tiene herramientas para ordenar estudios más profundos.