De Elorriaga admite chance de error

DENUNCIA POR ADULTERAR NUMEROS DE RECAUDACIÓN

El ex secretario de Hacienda habló sobre la denuncia que presentaron las nuevas autoridades contra su gestión. Dijo que si hubo errores, no fue por “mala intención”. El dato había sido advertido desde Casa de Gobierno.
El ex secretario municipal de Hacienda, Miguel De Elorriaga, tomó distancia de la acusación que el actual intendente Leandro Altolaguirre hizo en su contra y del ex intendente Luis Larrañaga por una supuesta adulteración de los números de la recaudación de tasas para mejorar el índice de coparticipación de la comuna. “Errores ha habido siempre y siempre los habrá, pero no creo que haya habido mala intención”, argumentó en defensa de su paso por la cartera municipal.
El día miércoles, los actuales asesores legales de la Municipalidad radicaron una denuncia penal contra Larrañaga y De Elorriaga a raíz de una supuesta adulteración de la información que se le pasaba a la Provincia sobre la recaudación de tasas municipales, un dato clave para elaborar el índice de coparticipación municipal.
La sospecha -ahora cristalizada en una denuncia penal- había sido anunciada por Altolaguirre a poco de asumir; surgió del resultado de una auditoría de las cuentas municipales que ordenó ni bien llegó a la comuna.
El ex intendente Larrañaga nunca habló del tema. Ni confirmó ni desmintió. Quien si lo hizo fue De Elorriaga, que habló con el informativo de CPEtv, el canal de televisión de la Cooperativa Popular de Electricidad.
“No existe la perfección”, esgrimió el contador en su defensa. “Errores ha habido siempre y siempre los habrá, pero no creo que haya habido mala intención en el armado de trámites”, sostuvo el ex titular de Hacienda.
Al respecto señaló que “para eso están los organismos de control”, que son precisamente los que tienen que verificar todos los números que eleva el Departamento Ejecutivo Municipal.
En el caso de Santa Rosa, el principal órgano de control es el Cuerpo de Relatores, un órgano que durante la gestión anterior estuvo en manos del contador Luis Evangelista, que es el actual secretario de Hacienda -o sea, reemplazó a De Elorriaga en ese cargo- y que fue quien llevó adelante la auditoría que confirmó esta supuesta adulteración.
No obstante, el control que hace el Cuerpo de Relatores comprende los gastos diarios de la comuna y no tendría forma de detectar, con la información que tiene a disposición, esa adulteración de números respecto a los niveles de recaudación propia.

Cinco coeficientes.
El ítem supuestamente adulterado es uno de los cinco coeficientes que se usan para calcular el monto de coparticipación municipal que recibe cada comuna. De esos cinco coeficientes, cuatro los calcula la Provincia y el quinto lo eleva la municipalidad. De los cinco coeficientes, este último, el que informa la comuna, es el que tiene mayor incidencia en el cálculo de su índice de coparticipación.
Según el artículo cuarto de la Ley Orgánica de Municipalidad, ley 1065, el índice de coparticipación de cada pueblo pampeano se elabora de la siguiente forma: el 5 por ciento, en partes iguales entre todos los municipios -no importa aquí ni su población ni su recaudación-; el 20 por ciento en función de su población; el 40 por ciento en base a los recursos propios de cada municipio -tasas, contribuciones y mejoras-, 20 por ciento en función del impuesto a los vehículos, y el 15 por ciento por el impuesto inmobiliario.
Ese 40 por ciento, el de mayor incidencia, es el que cada comuna informa a la Provincia. Surge de contrastar qué nivel de recaudación tuvo en un año respecto a otro, tomando en cuenta el crecimiento en la cantidad de frentistas y aportantes que hubo entre un año y otro.

En Casa de Gobierno.
Si bien la denuncia presentada el miércoles se basa en una auditoría interna realizada ni bien asumió Altolaguirre, el dato de la supuesta adulteración no surgió de dentro de la comuna sino de la Provincia, de un alto funcionario del área de Hacienda.
Fue en los primeros días de gestión, cuando Altolaguirre concurrió a Casa de Gobierno a solicitar ayuda económica para paliar la difícil situación en que recibió la comuna -arcas vacías, exceso de personas y deudas impagas de dos años atrás- cuando un funcionario le advirtió que Santa Rosa estaba siendo desleal con el resto de la provincia porque informaba un índice de recaudación que no era real.
El dato, esa advertencia, disparó la auditoría que terminó por confirmar la irregularidad, y dio contenido fundado a la denuncia del miércoles.