Deberán elaborar informe de viabilidad y conveniencia

Trabajadores del ex Frigorífico Uriburu que conformaron una cooperativa para volver a operar la planta, informaron ayer que la jueza Fabiana Berardi tomó una serie de medidas sobre los bienes de propiedad de la fallida firma. Entre ellos, la suspensión de todos los juicios atraídos por la quiebra y entre ellos; uno del juzgado de Ejecuciones dos que estipulaba la fecha de subasta de diversas herramientas para la jornada de ayer.
Integrantes de la cooperativa de trabajo que se conformó luego de la quiebra de la firma explotadora anterior, Frigorífico Uriburu SRL, se acercaron ayer hasta la redacción de LA ARENA para aportar las últimas novedades sobre la situación judicial de la planta. De la información aportada, se desprendió que el pasado martes, los integrantes de la entidad solidaria se anoticiaron de la resolución de la titular del Juzgado Civil cuatro, por la que se mantiene la quiebra de la firma que fuera explotada por el empresario entrerriano, Carlos Serrano. La jueza Fabiana Berardi tomó una serie de medidas sobre los bienes de la firma anterior y estableció que la síndica Sabina Benéitez continúe actuando como intermediaria de las negociaciones.
La resolución de la que tomaron conocimiento los cooperativistas, ordenó la suspensión de los juicios atraídos por la quiebra, alcanzando al que llevaba adelante el Juzgado de Ejecuciones dos, que poseía fecha de subasta en la jornada de ayer; aunque los trabajadores no conocían si la misma había sido suspendida efectivamente. Por otro lado, Berardi ordenó a la síndica la elaboración de un informe sobre la viabilidad y conveniencia de la continuidad de la explotación de la planta frigorífica.
Para ello, indicó que se deberá tener en cuenta el Plan Comercial y de Puesta en Marcha ya presentado por la cooperativa, y que contempla las inversiones necesarias para la puesta a punto de la planta, acción que se llevará a cabo con fondos de la entidad solidaria y el Plan Comercial de Explotación, que al ser largo plazo, solicitará a Benéitez que autorice a firmar un contrato de alquiler por el término de cinco años.

Pasado.
Aunque las expectativas puestas en estas decisiones son amplias, los ahora cooperativistas recordaron que la fallida firma Frigorífico Uriburu aún les adeuda las indemnizaciones laborales a todos los integrantes; que los ex directivos llevaron adelante el abandono de la planta y de los trabajadores, “sin importarles nuestra suerte”, según estipuló el documento entregado.
Los ex empleados de la planta quisieron recordar que “la reapertura y continuidad de la explotación del frigorífico permitirá que las inversiones necesarias se hagan a riesgo de la cooperativa, es decir; se estarían capitalizando los bienes de la fallida firma, redundando eso en un beneficio para todos los acreedores”. Rescataron también el término “empresa socialmente valiosa”, mencionado que el reestablecimiento de la fuente laboral redunda no sólo en beneficio de las 30 familias que fueron perjudicadas con el cierre del frigorífico, sino también el bienestar de toda la localidad de Uriburu.
Augurando una salida al conflicto, quisieron volver a agradecer el apoyo brindado por el Ministerio de la Producción provincial, al Ministerio de Bienestar Social, a la subsecretaria de Política Social, a la vice gobernadora, al municipio uriburense, al Ministerio de Trabajo de Nación, a la Coordinación de Empresas recuperadas de Nación y a la gerencia local de Empleo de Nación.