Denuncian a un Comisario Mayor por acoso

Una joven de 23 años denunció la semana pasada que durante más de tres meses fue acosada por un hombre que mediante mensajes de texto le ofrecía dinero y droga por tener sexo. La muchacha, que es oriunda de Trenque Lauquen pero hace varios años estudia en Santa Rosa, se llevó una gran sorpresa cuando descubrió la verdadera identidad del acosador: era el padre de una amiga, un comisario mayor de la Jefatura de Policía.
"El era como mi segundo padre. Yo iba seguido a la casa y estaba mucho con su hija. Incluso cuando pasaban algunos días en que yo no iba a su casa, él me mandaba un mensaje diciendo ‘volvé, te extrañamos’. Pero todo cambió cuando me hizo una escena de celos, acusándome de que yo tenía una historia con su ex cuñado, cosa que nunca sucedió. A mí me llamó mucho la atención su reacción y me pareció que se había desubicado. El padre de una amiga no hace esas cosas", dijo la muchacha a la ARENA.
Tras el episodio de celos, la joven le comentó a su amiga -hija del acosador- lo que había sucedido. Después, el hombre no llamó más. "Yo pensé que ahí se había terminado todo, pero no".

Chip.
El 16 de marzo la joven recibió un mensaje de un número desconocido. "Me llamó mucho la atención porque me hablaba de un amigo en común. Me preguntaba mi nombre. Todo muy extraño. Después lo llamé varias veces para ver quién era, pero nunca me atendió. Si hubiese escuchado su voz lo habría reconocido", señaló la joven. Con el paso de los días los mensajes fueron subiendo de tono y el hombre llegó a ofrecerle dinero y droga por sexo. "Che cuánta plata andás necesitando vos, el dato me lo pasó un amigo", decía uno de los mensajes. En otros SMS el autor solía decirle "besos gatito", pero también, en otra oportunidad escribió "ché c… roto, anda la cana dando vueltas acá. Vos no habrás llamado a la poli, no te haga la ortiva eh, p… de mierda".
Ante la catarata de insultos y acosos repetidos diariamente, la joven y su novio emprendieron una investigación para averiguar la verdadera identidad del hombre. "Yo comencé a mandarle mensajes haciéndome pasar por una mujer, que se llamaba Luly. Con el paso de los días el acosador fue soltando un montón de datos personales", dijo el novio de la denunciante. El desconocido había caído en la trampa: reveló su edad, su domicilio, su estado civil, sus gustos personales, la cantidad de hijos y, lo que es peor, su lugar de trabajo, la Jefatura de Policía. Era el padre de su amiga, otra vez. "Aparentemente compró un nuevo chip para que no lograra reconocerlo", dijo la joven.

Denuncia.
Según manifestó la joven, el policía ya fue notificado por la Justicia. "Hace unos días llamó para que yo levante la denuncia. Me dijo que yo le estaba haciendo daño a la hija. Pero en realidad el daño me lo hizo él a mí. Me dijo que me iba a hacer una contradenuncia, me quiere asustar", contó.
Al respecto, el fiscal Gastón Boulenaz dijo que la denuncia radicada por la muchacha "está siendo tratada en la Unidad de Atención Primaria", instancia donde se decide si la causa tiene asidero como para ser investigada. "Hay una oficina de depuración donde se filtran las causas, seguramente el caso está en esa etapa. Todavía no está formalmente iniciada la investigación. Seguramente la acusación fue receptada en Jefatura por tratarse de un empleado policial. Es muy probable que en estos días haya novedades", señaló el fiscal.
Fuentes oficiales de la Jefatura de Policía informaron al cierre de esta edición que no habían recibido ninguna denuncia de acoso. "Hasta hoy el comisario mayor sigue en funciones", señaló un funcionario policial.

"Estela quedó con mucho miedo"
Estela Bruno, la mujer a la que su ex pareja le quemó la casa el pasado 25 de mayo, tiene miedo de volver a sufrir un ataque. Previo al siniestro, ella también fue victima de acoso por mensajes de texto. El lunes este diario dialogó con su abogado, Mauricio Agón, quien se refirió a los avances de la causa y el estado emocional de su clienta.
"El jueves a la tarde nos llamaron de fiscalía porque el caso quedó en manos del fiscal Mauricio Piombi. Cuando Estela hizo la primera denuncia, el 6 de mayo, él era el fiscal que estaba de turno. Todas las denuncias se juntaron en un solo legajo", dijo Agón a LA ARENA. Pese a esta decisión de juntar las denuncias en una sola causa, seguramente Piombi abandonará la investigación del caso por haber sido designado como Juez de Control.
Por otra parte, Agón agregó que Estela Bruno fue entrevistada en la Oficina de Atención a la Víctima, donde se le brindó apoyo y asesoramiento. "Falta todavía que los investigadores accedan a todo el entrecruzamiento de llamadas, que el supuesto agresor mantenía con mi clienta, en donde constaría que era permanentemente acosada", agregó el abogado.
En total Estela Bruno había radicado nueve denuncias, la mayoría en la localidad de Miguel Riglos, y el resto en la Seccional Primera. Sin embargo, hasta que no le quemaron la casa, la Justicia no había puesto los ojos sobre el caso. "Ella está preocupada, ya se vence la prisión preventiva para el hombre y lo único que puede hacer el fiscal es imponerle una restricción de acercamiento. Estela se pregunta quién la va a cuidar, porque pareciera que siempre vamos detrás del problema", concluyó Agón.