Desalojo a Appad de edificio adaptado para poner oficinas

MADRE ANGUSTIADA ESCRIBIO UNA CARTA ABIERTA A VERNA Y ALONSO

Claudia González, madre de un joven con discapacidad, escribió en las últimas horas una carta abierta al gobernador Carlos Verna y a la ministra de Bienestar Social, Fernanda Alonso. Conmovida por una decisión que consideró injusta denunció que el gobierno provincial desalojará a la Asociación de Padres y Amigos del Discapacitado (Appad) del edificio donde funciona desde hace 25 años para instalar allí las oficinas que Bienestar Social posee en el ex Palacio de Justicia, en la esquina de Pellegrini y Quintana.
“Soy mamá de Tomas, un joven de 20 años con Parálisis Cerebral, que concurre a Appad. Una Institución que contiene a jóvenes y adultos con discapacidades múltiples, que, si bien es una Institución Privada sin fines de lucro, esta subsidiada totalmente por el Estado. Cabe aclarar que el grupo etario que asiste a Appad no tiene en este momento en el Estado otra Institución que los albergue, razón por la cual considero que el servicio Estado-Institución es reciproco”, comenzó la carta.

Desde 1991.
Relató que Appad funciona desde hace 25 años en un edificio cedido en comodato, por convenio vigente aun, por el MBS, en Falucho y San Martín Oeste. “Un edificio muy viejo que tenía serias deficiencias estructurales… Luego de años de lucha al fin logramos que el año pasado se licitara la obra de remodelación y en enero entregamos la llave con toda la ilusión de que este año, en octubre, volveríamos a funcionar en un edificio remodelado y adaptado a todas las necesidades de nuestros hijos”, añadió la mamá.
Sin embargo, tras semanas de funcionar en el edificio de la Dirección de Discapacidad, compartiendo espacio con las oficinas del lugar, desde el MBS les informaron que no volverían al edificio que había sido remodelado. “La propuesta fue que buscáramos un lugar y ellos nos pagarían el alquiler… Un lugar para 25 jóvenes discapacitados, muchos de ellos en silla de ruedas… Un lugar! Como si fuera tan fácil en una ciudad como Santa Rosa encontrar un lugar así. Como si nos sobrara el tiempo. Como si no tuviéramos suficiente con pelear cada minuto de nuestros días por la atención y calidad de vida de nuestros hijos”, escribió Claudia.

Decisión tomada.
González fue presidenta de Appad hasta el año pasado. Actualmente no integra la comisión directiva. En su única condición de madre, la mujer aseguró que la respuesta que recibieron tras explicar los trastornos que les implicaría el traslado a un lugar que, seguramente, no estaría adaptado como el edificio del que los estaban privando, fue “es una decisión tomada”.
En ese sentido se preguntó: “¿Una decisión tomada pensando en el bienestar de quién? ¿De nuestros hijos? ¿De los jóvenes y adultos con discapacidad que tanto les sirven a la hora de hacer leyes y discursos que no cumplen pero que políticamente quedan bien para atraer votos? ¿En nosotros, los padres, que desde que ellos nacen y más allá del Amor que nos brindan, nos modifican la vida para siempre en largas horas de atención de su salud y de trámites burocráticos a todo nivel para pelear por sus derechos?”

Audiencia.
Ayer, en diálogo con LA ARENA, González afirmó que su intención es llamar la atención del gobernador, a quien Appad solicitó una audiencia. Explicó que en los últimos años el edificio de Falucho y San Martín estaba “espantoso” y que luego de luchar largamente lograron la ansiada remodelación. Incluso aseguró que la propia Alonso, a principios de año, se había comprometido a que iban a volver al edificio una vez finalizadas las obras, aunque les aclaró que quizá les pedirían que el uso fuera compartido.
“Hace un mes o dos se terminó la obra y, como no nos entregaban, el presidente de Appad fue a hablar al Ministerio. Ahí nos recibió el subsecretario de Niñez y Adolescencia, el abogado Juan Bonino, y nos informó que no nos iban a entregar la llave porque el MBS iba a ocupar esas oficinas. Van a poner escritorios sobre los pisos de goma”, se quejó Claudia.
El argumento, en ese momento, fue que el edificio de la Pellegrini, un lugar histórico de la ciudad, será utilizado como un museo y que el Ministerio se trasladaría al que ocupaba Appad. “La verdad es que estamos enojados, indignados, dolidos… Muchos de los chicos tienen 40 años y van a Appad desde hace 20 ó 30 años. Están ilusionadísimos con volver al lugar nuevo. Es difícil decirles que no van a volver a su lugar. Ellos se orientan ahí, en ese barrio, esa manzana. Están acostumbrados a estar ahí. La verdad que estamos sin saber qué hacer”, se lamentó.

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