Descubrieron un mural por la nieta 125

La familia Tartaglia presenció ayer la inauguración oficial del mural que pintaron alumnos y docentes de la Escuela 25. Por su parte, Aldo Tartaglia confió que se reencontrarán con Victoria pero “hay que darle tiempo”.
En el marco de la inauguración oficial del mural que alumnos de la Escuela 25 de Santa Rosa dedicaron a la recuperación de la nieta 125, hija de la pampeana Lucía Tartaglia, desaparecida en la última dictadura cívico militar, un emocionado Aldo Tartaglia, tío de la nieta recuperada, expresó que “es un hermoso homenaje el que le hacen a mi hermana y a su vez a su hija, Victoria”. También aseguró que se van a reencontrar pero “con un poco más de tiempo” porque “hay que darle tiempo a ella”.
La alegría volvió a la familia Tartaglia el pasado 26 de octubre cuando la organización de Abuelas de Plaza de Mayo dio a conocer que habían encontrado a la hija de la desaparecida pampeana que dio a luz mientras estuvo en cautiverio en 1979. La satisfacción de poder tener a la “familia completa”, como lo definió Aldo ayer por la tarde en el frente de la Escuela 25, se contagió a los presentes durante el descubrimiento del mural y fue frente a ellos que, el tío de la nieta 125, demostró una enorme alegría ya que pudo decir que “gracias al mural de esta escuela, y de todas las noticias lindas, Lucía ha vuelto a caminar sobre la localidad de Santa Rosa”.

De la tristeza a la alegría.
Como dijo Aldo, el momento para el reencuentro con su sobrina deberá esperar. Más que nada porque “ella ha pasado de la felicidad a la tristeza porque se ha encontrado con que tiene otra familia, y a su mamá la mataron”, sostuvo. Sin embargo, este diario pudo saber que la familia Tartaglia tuvo contactos con Victoria, a través de la organización de Abuelas de Plaza de Mayo.
Haber encontrado a la hija de Lucía Tartaglia fue una caricia al alma de aquellos pampeanos que se han expresado felices por el momento que está pasando la familia de Aldo. Aún así faltan encontrar otros nietos en La Pampa. “Nosotros hemos pasado de la tristeza a la alegría. Hemos sido tocados por la varita mágica de Dios de poder encontrar a Victoria”, dijo Aldo. “A mi hermana no pudieron sacarle el orgullo de ser madre. Mi hermana se fue madre. Eso es más hermoso que todo”, sentenció.

Mural.
Bautista y Lázaro fueron dos de los niños que junto a docentes del CAI tuvieron la idea de pintar el mural que recuerda a Lucía y festeja la recuperación de su hija. Los niños, con cierta timidez, explicaron el porqué de haber dedicado este trabajo que surgió espontáneamente mientras reflexionaban sobre los derechos. En este caso, el derecho a la identidad. Acto seguido, la murga “Los Alegres de la 25” pusieron ritmo al evento. Un integrante de APE leyó una carta alusiva a las desapariciones forzadas durante la dictadura y luego Claudia Lupardo, una docente de la escuela junto a su marido, y sobre el final Cumbia Acuática, pusieron la música al evento que congregó en la esquina de Ferrando al 548 a varios integrantes de movimientos sociales, organizaciones no gubernamentales, militantes de diversas agrupaciones sociopolíticas, dirigentes de Utelpa, defensores de Derechos Humanos, agrupaciones artísticas y culturales que acompañaron la actividad con intervenciones alusivas y público en general.
Finalmente, Aldo Tartaglia, acompañado de alumnos que participaron del proyecto, docentes y directivos del establecimiento educativo, descubrieron el mural que recuerda que un pueblo con memoria es democracia para siempre.