Detienen a un puelchense acusado de varias estafas

EN RIO NEGRO

Hipólito Hugo Baldomé fue capturado ayer luego de haber estafado a varios comerciantes en Río Colorado. En la última década estuvo preso varias veces por hechos similares. Nunca cambió de método.
Hombres que juegan a ser otros. Muchas historias de la literatura y el cine están cimentadas en esa premisa, en personajes que fingen (y hasta se creen) que pueden ir por el mundo siendo otros, sacando beneficios del ejercicio profesional de la mentira. Espías, estafadores, ilusionistas, actores, todos tienen un origen común, la simulación. Pero en Puelches, pueblo recóndito del oeste pampeano, hay un caso que supera a varias ficciones de la pantalla grande: a lo largo de la última década (quizás más) Hipólito Hugo Baldomé (50) estafó chacareros, consignatarios de hacienda, hoteleros y corredores inmobiliarios haciéndose pasar por otros, utilizando identidades falsas. Ni su paso por la cárcel le quitó el deseo irrefrenable de ir por el mundo, por los pueblos de la pampa húmeda, siendo otro.
Ayer por la mañana, después de varios días de pesquisa, la policía rionegrina lo detuvo en un hotel de Río Colorado. El diario Río Negro detalló que “se le secuestró una agenda con gran cantidad de direcciones de domicilios y de comercios” adonde se cree que estaba detallado el plan de ataque, la lista de posibles víctimas. Ahora están tratando de determinar si el hombre trabajaba solo o estaba haciendo inteligencia para alguna banda.

Recién llegado.
Baldomé llegó a Río Colorado el 10 de junio y logró “embaucar” a comerciantes y vecinos mientras hacía ostentación de poseer un alto nivel económico. Dos hoteleros, una firma inmobiliaria y una familia terminaron engañados y se investiga si hubo más personas engañadas que cayeron en sus redes.
El diario Río Negro pudo reconstruir algunos de los primero pasos del hombre en Río Colorado: se instaló en uno de los hoteles del ingreso a la ciudad y se identificó como Alberto Irazábal, un potentado ganadero de la zona de Pichi Mahuida. Dijo tener dificultades con la gran cantidad de chanchos jabalíes presentes en sus campos. Con ese ardid logró dar con un hombre con amplio conocimiento en la caza del chancho jabalí y que cuenta con un vehículo y armas registradas y apropiadas para la ocasión. El cazador, entusiasmado por la propuesta de “Irazábal”, le abrió las puertas de su vivienda y hasta lo invitó a cenar junto a su familia en un par de oportunidades.

La sospecha.
El propietario de la casa comenzó a sospechar de la credibilidad del relato del “empresario ganadero” al no tener en claro datos puntuales, como por ejemplo quiénes eran sus vecinos en el campo o cuál era la ruta por la que se accedía a su propiedad.
El momento detonante fue cuando Baldomé manifestó su urgencia para ir a cazar los chanchos sin los correspondientes permisos. Esa misma noche el jefe de familia se presentó en la Unidad Once a relatar los temores y sospechas sobre la situación.
Se presume que el apuro de Baldomé era porque tenía planeado dar un “primer golpe” esa misma noche. La policía local buscó durante varios días pero el estafador había abandonado sin avisar la habitación del hotel en el que nunca pagó la cuenta.
El territorio de “trabajo” de puelcheano -agrega el diario RN- era amplio: en los últimos meses operó en Villa Regina, General Acha, Bahía Blanca y Misiones. Ahora el pampeano está detenido en Río Colorado mientras se tramita en su contra una causa por defraudación y tentativa de defraudación.

Negocios inmobiliarios.
Días antes de la detención, Baldomé intentó estafar a una de las inmobiliarias locales: se presentó como Alberto Rodríguez y dijo que estaba esperando una transferencia bancaria con una suma importante de dinero. El poder de convencimiento del hombre fue tal que la responsable de la inmobiliaria llegó a prestarle su vehículo personal para que Baldomé se manejara dentro de la localidad. Al mismo tiempo ya se encontraba instalado en otro de los hoteles céntricos donde se registró como Alberto Llorente.

Siempre el mismo método.
Si uno googlea el nombre de Baldomé comprobará que el hombre no es nuevo en el mundo del hampa. Es más, podría decirse que el puelcheano es un ortodoxo de la estafa: puede haber cambiado su nombre muchas veces, pero nunca de método.
En los archivos de este diario consta que el 22 de noviembre de 2007 la policía bonaerense lo capturó en González Moreno por haber timado a un consignatario de hacienda de Parera en casi 6 mil pesos. El consignatario le había adelantado el dinero de unos animales que el pampeano le entregaría unos días después. Como es obvio, la entrega nunca se efectuó.
El 31 de marzo de 2011 lo hizo de nuevo: la policía lo atrapó en un hotel de General Pico. Había falseado su identidad para engañar a productores rurales que tenían necesidad de vender su hacienda. Dijo llamarse Hugo Fernández y cuando estaba a punto de concretar una operación comercial, la policía lo detuvo.
Dos años después, el 23 de junio del 2013, Baldomé siguió con sus fechorías en Olavarría. La Radio LU 32 informó entonces que había sido detenido por la policía de Seguridad Rural y Patrulla Rural por estafas vinculadas a la compra de ganado. El 30 de octubre del mismo año, fue capturado en Bahía Blanca por haber embaucado a un consignatario de hacienda.
Un año y medio después, con tres pedidos de captura, el hombre regresó a la ciudad portuaria y corrió la misma suerte: el 27 de enero de 2015 el sitio La Nueva informó que, otra vez, lo habían detenido al arribar a la terminal de ómnibus.

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