Detienen a Eugenio Curatola en un country

Eugenio Curatola, acusado de estafar a unas 1.200 personas a través de un fondo de inversión, cayó preso ayer en un country del Gran Buenos Aires. Entre 2002 y 2005, la firma a su cargo operó en La Pampa.
Por orden del juez de instrucción porteño Mariano Scotto, la policía bonaerense detuvo ayer al agente de bolsa Eugenio Curatola en el barrio cerrado Club de Campo Abril, de la localidad bonaerense de Hudson. Está acusado de Asociación ilícita – en calidad de jefe – y estafa reiterada en 167 casos, en lo que sería la mayor estafa extrafinanciera de los últimos años.
Curatola y Asociados, un fondo de inversiones con base en las Islas Vírgenes Británicas, operó activamente en La Pampa durante algunos años, donde habría conseguido numerosos clientes que aún hoy esperan por sus ahorros. En cuanto el caso saltó a la prensa en el año 2006, rápidamente las sucursales de la firma en Santa Rosa y General Pico cerraron sus puertas.
Se desconoce la cantidad de estafas que habría concretado en nuestra provincia, sin embargo, se sospecha que globalmente unas 1.200 personas confiaron su dinero a la firma que se presentaba como uno de los brokers más serios de Latinoamérica, con el respaldo del estadounidense FXCM. Sus operaciones se centraron fundamentalmente en las ciudades de Tandil, Olavarría, Tres Arroyos, Mar del Plata, Junín y Azul, La Plata y Pehuajó, así como en Bariloche, Santa Rosa, Pico y Comodoro Rivadavia.
La detención de ayer se produjo en el marco de una investigación iniciada por el fiscal federal Guillermo Marijuan. Por orden del juez Scotto se allanó la casa de Hudson donde también se habrían encontrado contratos por 300 millones de dólares que, según se estima, incluiría a alrededor de 11.000 damnificados en todo el país.
No es la primera vez que Curatola está tras las rejas. El acusado ya había sido detenido el 29 de mayo de 2007, pero luego quedó en libertad.
Eugenio Curatola se encuentra ahora a disposición de la Justicia y pesa sobre él un embargo por 16 millones de pesos.

La estafa.
Curatola y Asociados aprovechó la debacle económica del año 2001 para acaparar fondos frescos que salían del sistema financiero o buscaban alguna seguridad que ni los bancos ni el colchón les daban. La firma tentaba a sus clientes promocionando su contacto con el reconocido broker estadounidense FXCM, del cual más tarde se separó.
La operatoria consistía en ofrecer dos opciones de depósitos: un modelo cerrado con plazo a uno o dos años en el que el inversionista debía colocar un mínimo de 10.000 dólares al comienzo y luego extenderlo a 50.000; y otro abierto, partiendo de una base de 5.000 dólares.
Estos inversores sólo veían su dinero por Internet: Curatola les entregaba una clave para que vean crecer sus inversiones on line. Sin embargo, para el año 2005 algunos damnificados intentaron recuperar su dinero sin éxito.