Dictaron la preventiva para García

El juez de control, Mauricio Piombi, formalizó ayer la investigación fiscal preparatoria contra Luciano Andrés García en orden a la presunta comisión del delito de homicidio simple (artículo 79 del Código Penal), en perjuicio de Rubén Alejandro Pinto Montiel, y dispuso su prisión preventiva hasta la finalización del proceso por considerar que en libertad podría obstaculizar la labor judicial.
Además ordenó que se le efectúe al imputado el examen mental obligatorio y que, en oportunidad de ello, el médico interviniente informe si presenta algún tipo de adicción y, eventualmente aconseje su tratamiento; y le pidió a las autoridades de la alcaidía que tome las medidas conducentes en función de ello. También Piombi consideró el pedido de una Cámara Gesell como una prueba conducente para la causa.
Durante la audiencia de formalización, el fiscal Oscar Cazenave requirió las medidas dispuestas por el juez y sostuvo que la preventiva debía ser hasta la finalización del proceso por entender que se dan las dos causales para ordenarla, el peligro de fuga y de obstaculización de la justicia. La defensora oficial Paula Arrigone considero que era un tiempo demasiado prolongado y pidió que sea por 30 días, al considerar que ese lapso era suficiente para obtener las declaraciones testimoniales y el resto de las pruebas.
Paralelamente la defensa requirió que el imputado reciba un acompañamiento psicológico y que se le dé intervención a la Subsecretaría de Adicciones para que le otorgue un turno para atenderlo, y que durante la detención, el personal de la alcaidía o del lugar donde se halle alojado, sea responsable de trasladarlo para que cumpla con el tratamiento.
“García se entregó de manera voluntaria, por lo que no podría obstaculizar la investigación”, dijo Arrigone. Además añadió que desde la defensa “tenemos una versión distinta que intentaremos probar”, ya que, según la letrada, García habría actuado “en legítima defensa”.
El joven acusado, que no tiene antecedentes penales, estuvo acompañado por su padre.
El hecho por el que se investiga a García, un albañil de 24 años, ocurrió el jueves pasado a la tarde en Santa Rosa.