Difícil momento de Nicollier

ERA GOLEADOR Y HOY SE DEDICA A DIFUNDIR EL EVANGELIO

Cuando alguien es buena persona, más allá de sus dotes o habilidades en determinadas cuestiones, puede recibir muestras de cariño y simpatía. Víctor Nicollier, en un momento difícil, recibió ese apoyo
Hace algunos días se difundió que Víctor Oscar Nicollier (59), aquel gran jugador de fútbol de Atlético Santa Rosa -y de otros muchos equipos de la zona-, se hallaba pasando por un momento muy difícil: una vez más, próximamente, deberá ser intervenido quirúrgicamente de una cadera que lo tiene a maltraer hace ya varios años.
Hubo muchos ex jugadores -ex compañeros y aún rivales-, entrenadores y gente del fútbol en general que, ante esa circunstancia, se mostraron preocupados por el “Nicogol”, como lo mencionaban las crónicas deportivas en sus momentos de esplendor. También muchos aficionados que lo vieron en un campo de juego expresaron su solidaridad y se mostraron dispuestos a ayudar al ex gran goleador.
-¿Ya te operaron, o todavía estás esperando?
-No… todavía no me operaron. Vengo con problemas que tengo hace rato, en una cadera. Un poco por falta de cuidado se me complicó, y tengo ya tres operaciones, pero ahora estoy más complicado. Estuve después de la última operación bárbaro por dos años, pero ahora estoy con problemas y no puedo caminar… están los tornillos destruidos y ahora la prótesis que está enchufada en el fémur está floja.
Aparentemente hay un poquito de infección en el hueso, por eso me van a poner un espaciador para que afloje, y después recién me van a colocar otra vez la prótesis.
-¿Te atendés por alguna obra social o en forma privada?
-Estoy jubilado por discapacidad, por eso me atiendo por PAMI. Hasta ahora no me ha faltado nada, pero el drama va a ser cuando el tema de la prótesis, porque si bien nos atienden bien vamos a ver qué me ponen.
-¿Cuál es tu situación? Porqué jugaste mucho pero no ganaste dinero en consecuencia…
-Sí, gracias a Dios el fútbol me ha dejado muchos amigos, y ustedes saben que me casé mucho con el Evangelio. Estoy comprometido con las cosas de Dios, y eso cambió mi historia, mi vida; y cambió mi corazón y la cabeza.
El drama del fútbol es, en todos los aspectos de mi vida en realidad, es que no fui ordenado. Tuve una mala organización y fui un “desorejado” y por eso estoy así, con lo justo. No me sobra, pero estoy bien.
-La gente quiere que estés bien, porque supiste ganarte el aprecio de los aficionados.
-Sí, y eso me hace muy feliz. Con esto que pasó, que salió en los diarios, me hablaron muchos amigos que hacía mucho que no veía y de verdad me alegraron el corazón… también me hicieron una nota en una radio de Pico. Lástima que tuvimos ese contacto por esto que me está pasando, pero igual pudimos recordar aquellos momentos hermosos que vivimos con el fútbol.
-¿No volviste más a una cancha de fútbol?
-No, la verdad que no. Me ligué tanto a las cosas de Dios que no volví a ir; por ahí escucho algo o leo, pero muy poquito. Pero me pone muy contento, muy feliz que tanta gente se haya acercado ahora… que nos veamos, que nos juntemos es lindo; y lo más importante es que no nos equivoquemos, que andemos por derecha, y que podamos ser felices cada día.
A toda la gente que se ha preocupado solamente les digo gracias.