Dirigente PRO, yerno y defensor de Baraldini

OMAR CAYRE ES ABOGADO

Un dirigente del PRO pampeano es defensor del ex jefe de Policía de la provincia Luis Enrique Baraldini, quien está acusado de cometer delitos de lesa humanidad durante la última dictadura en el país. Se trata del abogado Omar Cayre, quien tiene una fuerte vinculación con el macrismo pampeano y patrocina al ex militar quien sorpresivamente acaba de lograr el beneficio de la prisión domiciliaria, por decisión de la Justicia Federal.
La información fue confirmada por fuentes de la Justicia Federal de La Pampa, donde se aseguró que Cayre es defensor de Baraldini junto a Pedro Mercado, de Buenos Aires.
Cayre hombre de la mesa chica del PRO local, fue uno de los nombres elegidos para las negociaciones políticas con el radicalismo para conformar un frente electoral, junto al secretario de Deporte, Carlos Mac Allister. Fue vicepresidente de la Fundación Pensar de La Pampa y actualmente es asambleísta del PRO, en el armado partidario. En su momento, fue candidato a diputado nacional por Recrear.
Ahora, el abogado aparece en los listados oficiales de tribunales como uno de los defensores de del ex jefe de la policía, quien estuvo prófugo de la Justicia durante más de 10 años y fue capturado en 2010 en Bolivia. Un dato importante: desde hace años, Cayre es pareja de una hija de Baraldini.

A la casa.
A pesar de esta situación, la Cámara de Casación Penal Nacional le otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria que cumpliría en una vivienda de Santa Rosa. Baraldini, acusado en la causa Subzona 14 II, es un símbolo de la dictadura en la provincia y en la gestión del PRO llegó a conseguir este beneficio -aunque es cierto que la medida fue tomada por la Justicia-.
Aunque por ahora no se firmó la resolución, Baraldini volverá su casa y solamente quedará en la Unidad 4 entre los procesados por delitos de lesa humanidad el ex policía Carlos Reinhart.
Baraldini -quien había aducido problemas cardíacos- esperará en su casa el juicio por 193 casos de secuestros y torturas, sucedidos cuando era el jefe de la policía provincial. Con anterioridad había solicitado el beneficio de la prisión domiciliaria, pero le había sido denegado por temor a que pudiera fugarse. En esta condición estuvo varios años en Bolivia.
La Cámara de Casación Penal Nacional mediante una resolución rechazó la negativa al pedido de prisión domiciliaria y le dio la razón al planteo de la defensa del ex jefe de la Policía pampeana durante la dictadura, procesado por delitos de lesa humanidad.