Distinguen a Morisoli

Con un reconocimiento a la trayectoria de Edgar Morisoli, la presentación de su revista y un pequeño evento musical, la Fundación Chadileuvú festejó ayer sus 32 años de vida institucional. “Estamos ante instancias decisivas”, sostuvo el homenajeado al hablar del río Atuel y los reclamos contra Mendoza, provincia a la que acusó de violentar incluso el espíritu de la Constitución Nacional.
La celebración de los 32 años de la Fuchad tuvo lugar en el Centro Municipal de Cultura y contó con la presencia de personas allegadas a la entidad y militantes en las causas hídricas, ambientales y sociales. Héctor Gómez, presidente de la institución, recordó los momentos fundacionales de la entidad, el antecedente de la Comisión Popular de Defensa de los Ríos Interprovinciales Pampeanos (Copdrip), y la memoria de quienes crearon el espacio y ya no están presentes. “Ellos nos marcaron el rumbo y nosotros nos mantenemos en él”, valoró.
El secretario Alberto Golberg habló de la figura de Leopoldo Rómulo Casal, otro miembro fundador de la entidad, y explicó por qué el premio que se entregó a Morisoli lleva su nombre. Casal fue presidente en dos oportunidades de la Fuchad y fue quién propuso entregar una distinción bianual a las personas o entidades que se distinguieran por su defensa de los ríos o el medio ambiente pampeano. Casal incluso llegó a redactar las bases del premio, pero falleció antes de que se entregara por primera vez.
Por ello, cuando las autoridades siguientes decidieron entregarlo al periodista Pablo D’Atri por su rol al frente del suplemento Eco que se edita con este diario, lo hizo bajo el nombre de “Premio Leopoldo R. Casal”.
El historiador y geógrafo Wálter Cazenave tuvo a su cargo la presentación de Morisoli. Destacó su condición de técnico, escritor, hombre común y pensador y sobre todo rescató la elección personal que hizo por nuestra provincia, la que eligió como su lugar en el mundo.

Transgresiones.
Morisoli saludó los 32 años de la Fundación y luego se concentró en uno de sus “leit-motivs”: el río Atuel. Recordó el tratado del año 1805 entre la corona española y los caciques de la región en la cuál estos, como propietarios de la tierra, autorizaban la “posesión” del recurso sin renegar de su condición de legítimos dueños de él. También mencionó a las otras organizaciones de la sociedad civil “que confluyen en esta fe sin ateos que es la causa de los ríos” y consideró que “el espaldarazo mayor” para la lucha es el de todos los pampeanos. Se detuvo unos minutos en las figuras de Leopoldo Casal y de Juan Ricardo Nervi y las charlas entre ambos que tuvo el honor de presenciar.
Tomando unas recientes palabras del gobernador Carlos Verna, Morisoli consideró que de todas las transgresiones que ha cometido Mendoza en su aprovecharse y apropiarse del río Atuel y otros, la peor de todas es haber violentado el espíritu del preámbulo de la Constitución Nacional cuando define que uno de los objetos centrales de la Carta Magna es propender al “bien común” y al “bienestar general”.
“En la carta al presidente (Macri), el gobernador Verna señaló que Mendoza ha transgredido una cantidad de normas nacionales e internacionales”, sostuvo Morisoli. “Yo creo que también transgredió lo que ella misma firmó, porque siempre se ufana de ser una provincia signataria del Pacto de San Nicolás, y ahora está violentando el espíritu de lo que firmó”.
Para el poeta, esta es la violencia mayor porque impacta en principios fundamentales de la Nación ya que “sin ellos dos, no hay República”.
Con estas palabras, el historiador cerró su intervención y cosechó un cerrado aplauso de los presentes. La distinción de la Fundación se cristalizó en un diploma y una vasija de barro realizada con arcilla pampeana que se apoya en una base de madera de caldén.