¿Dónde están los dos millones que llegaron a La Pampa?

A tres días de que trascendiera el escándalo por el manejo de la publicidad del Instituto de la Carne nadie habla. Hasta Chiesa no responde los llamados. Tampoco se sabe que se abriera una investigación.
JUAN JOSE REYES
Ni el ex ministro de la Producción, Ricardo Moralejo; ni el subsecretario de Asuntos Agrarios, Enrique Schmidt; ni el periodista Juan José Ghibaudo abrieron la boca desde que este diario reveló el lunes, las denuncias que existen sobre el desmanejo de los casi dos millones de pesos que llegaron desde el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (Ipcva) a La Pampa en los últimos cuatro años.
Los tres están bajo sospecha luego de las quejas de la Asociación Agrícola Ganadera de La Pampa y la Asociación Rural de General Acha ante el Ipcva y de las palabras públicas del titular de ese organismo, Dardo Chiesa, y del actual ministro del área, Abelardo Ferrán.
Chiesa afirmó que Moralejo y Schmidt le impusieron que los fondos del Instituto debían llegar a la provincia a través de la sociedad Centro de Comunicación Creativa. que integraba Ghibaudo -conductor de un programa en Canal 3-, que “tuve un fuerte encontronazo con Moralejo por el manejo de la publicidad” y que, finalmente, le terminó quitando a Ghibaudo el manejo de esos fondos públicos. Incluso llegó a decirle a este cronista que “si ves la conformación de la empresa a la cual le pagábamos en La Pampa, por orden de Moralejo, te c… de la risa”. Ferrán expresó que no tuvo nada que ver con el tema, pese a formar parte de la gestión anterior, y que “esa persona (en alusión al periodista) tiene prohibido el ingreso a mi despacho”.
Una buena parte de los casi dos millones de pesos, a razón de entre 400 y 480.000 anuales, tuvieron rendiciones parciales o directamente aún no se habrían rendido. Ante tales imputaciones, ¿por qué los funcionarios y ex funcionarios no salieron a dar explicaciones? ¿Sólo Ghibaudo pudo pergeñar las supuestas maniobras o hubo alguien más detrás de ellas?
El sentido común indica -más aún ante esa falta de explicaciones- que algún organismo de control o judicial ya debería actuar. Sea un fiscal federal (porque los fondos son nacionales), un fiscal provincial (porque supuestamente están involucrados funcionarios pampeanos), la Sindicatura General de la Nación, la Auditoría General de la Nación o la Fiscalía de Investigaciones Administrativas. Alguien debería esclarecer un hecho que, a todas luces, aparece al menos como “extraño” y enmarañado. Más aún si es cierta otra frase de Chiesa. El ex presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) dijo que “este lío es la enésima parte de lo que se sabe…”
La denuncia de la Agrícola, verbalizada por su presidente Andrés Souto, apuntó que “la plata para las exposiciones y los cursos de capacitación nunca aparecía”. Por eso la entidad pretende que si hubo culpables en esos manejos presuntamente irregularidades para que se deslinden responsabilidades. También sería importante conocer quiénes conformaban la empresa Centro de Comunicación Creativa cuando Producción tercerizaba la publicidad del Ipcva a través de ella.
Finalmente debe decirse que, una vez que tomó difusión pública el caso, el propio Chiesa no contesta sus teléfonos desde hace 48 horas. La única pregunta era saber quiénes son los integrantes de la sociedad. ¿Qué habrá pasado?