Dos condenados a prisión

JUICIO ABREVIADO

El juez de control Mauricio Piombi, a través de un juicio abreviado, condenó a Jonatan Emanuel Riva Basualdo y a Luis Miguel Rodríguez, a la pena de seis meses de prisión por resultar autores materiales y penalmente responsables del delito de encubrimiento por receptación dolosa. A Riva, un ayudante de albañil de 23 años, se le unificó esa condena con otra anterior a un año y seis meses de efectivo cumplimiento, en una pena única de un año y seis meses de prisión de efectivo cumplimiento. En tanto que a Rodríguez, un jornalero de 31 años, se la unificó una condena previa a ocho meses de prisión, en una pena única a ocho meses de prisión de efectivo cumplimiento.

Más condenas.
El 22 de marzo pasado la jueza María Florencia Maza había condenado a Riva, en otro juicio abreviado, a un año y seis meses de prisión de efectivo cumplimiento por ser autor del delito de poblado y en banda, en grado de tentativa, ya que junto a otras dos personas habían sustraído seis garrafas de la planta de la CPE, ubicada en Tita Merello y Ferrando, y fue detenido por la policía cuando se daba a la fuga. A su vez esa condena había sido unificada con otra dictada por el juez de audiencia, Carlos Mattei, el 8 de junio de 2014, a un mes en suspenso por tentativa de robo simple.
Por otra parte, el juez Mattei, había condenado a Rodríguez el pasado 19 de febrero, en juicio abreviado, a ocho meses de efectivo cumplimiento, manteniéndole la condición de reincidente, por el delito de hurto calificado por escalamiento en grado de tentativa, al querer saltar el tapial de un complejo de departamentos para sustraer una moto. Posteriormente fue aprehendido por el dueño de la motocicleta y la policía.
Ahora el acuerdo de juicio abreviado que admitió Piombi fue suscripto por el fiscal Facundo Bon Dergham, la defensora oficial Silvina Blanco Gómez y los dos imputados. El hecho por el que fueron acusados sucedió el 20 de abril de 2015, en Chile y Pascual, cuando personal policial constató que Riva y Rodríguez tenían en su poder un taladro que había sido denunciado como sustraído por su propietario.

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