Dura queja contra el PAMI

"ME TIENEN A LAS VUELTAS"

La señora María Silvia Bazán se acercó el sábado a esta redacción para quejarse por las reiteradas postergaciones del PAMI local a la operación que debe realizarse su padre en una de sus piernas. “Mi papá no puede más del dolor y no tengo respuestas”, sostuvo la mujer, que se quejó que de cada postergación se enteró por terceras personas y no por los empleados de la obra social. “Cuando me enteré que otra vez la suspendieron, fui al PAMI y nadie me quiso atender”, sostuvo.
“Todo esto es una falta de respeto, siento que me están tomando el pelo”, se quejó la mujer, hablando a nivel personal pero también en nombre de su padre, Jacinto, de 76 años y radicado en Telén, que desde febrero de 2015 está esperando que le coloquen una nueva prótesis en su rodilla.
“Lo escucho quejarse todo el día del dolor, y cuando dice que él ya sabe que tiene que hacer para que el dolor se termine de una buena vez… me desespero”, relató Silvia con una enorme angustia.
En febrero del año pasado se le hizo una operación para quitarle la prótesis que tenía hasta ese momento, que se había infectado, y en su reemplazo se colocó un “espaciador” que debía estar allí por 2 meses. El tiempo ha pasado y lo que iba a ser momentáneo aún no tiene fecha de reemplazo.
Desde febrero de 2015 la operación se programó en dos oportunidades y en ambas se suspendió. “Hace unos días me llamaron del PAMI para decirme que ahora sí habían conseguido la prótesis y que la operación se iba a hacer el miércoles 26 de octubre. Me alegré y el viernes hice venir a mi papá desde Telén para hacerse los estudios. Cuando fuimos a ver al médico que lo va a operar, nos enteramos de que la operación estaba postergada otra vez, y a nosotros no nos habían avisado nada”.
“Me fui al PAMI para que me dieran una explicación, y no había nadie. Ni Gloria y Carina habían ido a trabajar justo ayer”, se quejó Silvia, indicando las personas que deberían haberle informado la novedad.
“Ahora no tenemos idea de cuándo se puede hacer la operación y yo estoy cada vez más desesperada y mi papá, dolorido y deprimido. Vine a dar a conocer esta situación porque siento que nos faltan el respeto y no les preocupa el dolor de las personas”, concluyó.

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