“El abandono es culpa de Altolaguirre”

ANTONIO CORREDERA DICE SU "VERDAD" SOBRE "LA RECOVA"

La céntrica esquina, donde tradicionalmente hubo una confitería -primero El Aguila, y luego por casi 30 años La Recova-, ahora es un espacio que aparece como una mancha en pleno centro de Santa Rosa.
“El estado de abandono y dejadez de la esquina donde está emplazada La Recova es responsabilidad exclusiva del intendente (Leandro) Altolaguirre”, dijo Antonio Corredera, quien se manifestó “poseedor y propietario del inmueble desde hace 30 años en forma pública e ininterrumpida”.
Como se sabe la céntrica confitería permanece cerrada desde el 14 de abril de 2016, cuando la Municipalidad de Santa Rosa dispuso la clausura del local, que desde entonces no volvió a abrir sus puertas, pese a múltiples reclamos de quien se considera su legítimo y único titular.

“Atropello” municipal.
Corredera había cuestionado el cierre compulsivo ordenado por el municipio, y lo calificó de “un atropello”. El inmueble es objeto de una disputa judicial, y hubo una decisión desde tribunales que ordenó la anulación de la venta del local al propio Corredera.
Después de aquella clausura Antonio Corredera señaló que el argumento municipal fue que no pudo “acreditar la posesión legítima del inmueble. Un razonamiento supino e irrazonable respecto de quien ostenta la posesión pública, pacífica ininterrumpida del inmueble desde hace casi treinta años. No debe haber pampeano que no conozca La Recova”, agregó.
Señaló que “desde el punto de vista legal resulta un inexcusable exceso en el ejercicio del poder de policía, y una burda violación de la Constitución que prohíbe al Ejecutivo (municipal) ejercer funciones judiciales.

Veinte trabajadores a la calle.
El comerciante se quejó porque “de un plumazo y sin forma de juicio cegaron la fuente de trabajo de más de veinte familias, a las que hundieron en el desconcierto y en una honda zozobra”.
Después de ordenado el cierre Corredera se preguntó quién se iba a hacer cargo de los salarios caídos de los más de veinte trabajadores; y quién se haría cargo del quebranto económico en términos de rentabilidad del empresario y pérdida de alimentos perecederos”.
Antonio Corredera amplió ayer a este diario señalando que en casi tres décadas explotó “un emprendimiento gastronómico” junto con su familia, “y una veintena de empleados. Una dilatada disputa judicial sobre la legitimidad de una escritura, insólita y sospechosamente publicitada, sumado a un error registral ocurrido en el Registro de la Propiedad fue la excusa para que el municipio me negara una y mil veces los pedidos de habilitación del lugar”.

Cuestionamiento a Altolaguirre.
Se encargó de cuestionar la actuación del intendente Leandro Altolaguirre, a quien le arrogó “falsas promesas. ‘No queremos otra casa Torroba’, me dijo él personalmente. El intendente terció en la contienda judicial asumiendo funciones de juez, lo que está expresamente prohibido en la Constitución Nacional y Provincial, y dispuso la clausura”.
“Desde aquel 14 de abril de 2016 la insensibilidad de un grupo de burócratas me privó ilícita y arbitrariamente de la posibilidad de continuar con la explotación de mi comercio” y “cegó la fuente de trabajo de veinte familias. He realizado casi un centenar de presentaciones judiciales y administrativas, peregrinando interminablemente por pasillos y oficinas públicas, encontrando siempre una sórdida y cerrada negativa”.

El intendente “deberá rendir cuentas”.
También se refirió al Concejo Deliberante santarroseño, que “en pleno sancionó una ordenanza para posibilitar la reapertura que el intendente vetó, bloqueando además los posteriores intentos de los ediles, que sin distinción, procuraron superar la absurda traba burocrática”.
El comerciante, con evidente malestar, sostuvo que “más temprano que tarde reclamaré por el agravio espiritual y patrimonial que me está provocando el despojo al que me sometió la decisión del intendente Altolaguirre, quien tendrá que rendir cuentas ante vecinos y contribuyentes por las consecuencias reparatorias que el gravísimo hecho tendrá en las arcas municipales”, concluyó.