El BLP cerró 3.386 cuentas sueldos en seis meses

CAIDA DEL EMPLEO

Juan José Reyes – El dato refleja la caída del empleo registrado en nuestra provincia. También puede reflejar la “informalización” del empleo, es decir, sueldos que antes se pagaban en blanco ahora se pagan en negro.
Desde diciembre del año pasado al 30 de junio, período que recorre apenas el primer semestre de 2017, el Banco de La Pampa (BLP), entidad financiera mixta que maneja el 75% de las remuneraciones a empleados públicos y privados pampeanos, reveló un dato inquietante. En ese lapso se dieron oficialmente de baja en el pago de nóminas salariales a 3.385 empleados, es decir que de 69.515 remuneraciones con acreditación bancaria que había en diciembre se cayó a 66.130. Un dato por fuera de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec que muestra la constante caída del empleo registrado.
En el cuadro anexo puede apreciarse el enorme deterioro en la cuantía de empleados que se les abona por nómina salarial a través del banco, las llamadas “cuentas sueldo”, dato más que concluyente de que la crisis continúa a pesar de que la cantidad de empresas adheridas aumentó apenas en 8 registradas pasando de 17.787 a 17.795 en el primer semestre. Lo concreto es que los despidos silenciosos son aún más fuertes y amenazan con proseguir.
En el mundo empresario local admiten que en las próximas semanas trascenderán más casos de ajustes de empresas chicas, metalúrgicas, de alimentos y dependientes del consumo minorista. Al parecer muchos nombres “grosos” mantienen bajo llave hasta último momento y que afectaría a grandes cadenas de supermercados como La Anónima y Chango + y el mercado petrolero en el sur pampeano.

Menos en blanco, más en negro.
En el primer semestre del año se perdieron más de 3.300 empleados, a un ritmo de 564 por mes o 18 diarios. La pronunciada caída de cuentas sueldo puede estar registrando dos fenómenos paralelos. Primero, la destrucción de un puesto de trabajo, y segundo, la informalización, es decir, un puesto registrado y en blanco que pasó a negro, por la merma en la rentabilidad del empleador o porque la presión fiscal que lo llevó a pasar el pago en negro el salario de su empleado.
Desde el año 2001 los empleadores deben abonar las remuneraciones en dinero de su personal permanente y contratado bajo cualquiera de las modalidades previstas en la legislación vigente, en cuentas abiertas a nombre de cada trabajador. Todo ello bajo el Régimen de Contrato de Trabajo según la Ley 20744 del entonces Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Nadie duda de que la inflación y la contracción económica vienen a confirmar la tendencia, no solo de las cuentas sueldo, sino de aumento de las tasas de desempleo y caída de la tasa de empleo y nivel de actividad.
No es sorpresa: el cierre de una salinera, el frigorífico General Acha, despidos en los comercios por goteo debido a la situación de caída del consumo, las suspensiones (en 6 frigoríficos hay adelanto de vacaciones y despidos) junto a los retiros voluntarios y despidos encubiertos en Calzar.

Desempleo según el Indec y la EPH.
La desocupación en el conglomerado urbano Santa Rosa-Toay fue del 8,6 por ciento en el primer cuatrimestre de 2017, según informó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) a principios de mes. Es decir que hay unas 5.000 personas desocupadas con una tasa de subocupación del 9,4%, un poco más de 5.300 personas.
Según la EPH la desocupación creció, en relación al último cuatrimestre del año anterior del 7,6% al 8,6%. El nivel de actividad llegó al 42,5% y el empleo registrado al 38,9%. Los ocupados demandantes de empleo llegaron al 9%, es decir, los que tiene un trabajo pero buscan uno mejor u otro. De la subocupación del 9,4%, la demandante es del 7,1% mientras que la subocupación no demandante del 2,3% (personas que no buscan trabajo).
En números absolutos, la población de Santa Rosa-Toay es de 123.000 habitantes, con una población económicamente activa (PEA) de 53.000 personas (51.000 a diciembre pasado). La población ocupada es de 48.000 personas (47.000 en el anterior registro). Los desocupados llegaron a 5.000 personas (4.000 a fines de 2016), mientras que la población ocupada demandante de empleo llegó a 5.000 personas (3.000 en diciembre) y la subocupada, también a 5.000 personas (3.000 el último cuatrimestre de 2016).
Por tanto los números que se obtuvieron oficialmente de la caída en la cantidad de unidades pagadoras de remuneraciones por acreditación bancaria de la banca mixta pampeana dan cuenta que la situación continúa agravándose ya que estos datos están dos meses adelantados con respecto a los datos vertidos por el Indec.