El PAMI renegocia convenios

INQUIETUD DE JUBILADOS POR SU OBRA SOCIAL

Los afiliados a PAMI viven estas horas con inquietud, porque la obra social de los jubilados envió una carta documento anunciando que rescindía el convenio con las Cámaras de la Industria Farmacéutica. Hasta el 31 de mayo no obstante seguirá el vínculo contractual, tanto para las dispensas de medicamentos como para la atención de los pagos respectivos.
Las partes están negociando en Buenos Aires, y la idea es “sacar una fórmula para que el jubilado siga teniendo la cobertura de medicamentos que necesita”, dijo Miguel Osio, vicepresidente de la Federación Farmacéutica.
El dirigente confirmó que “PAMI indicó que rescindía prórroga del convenio nacional, que iba hasta el 31 marzo de 2018. Queda un mes por delante, una suerte de preaviso que hizo la obra social”.

Altos costos.
Auguró que “en este mes se supone que habrá negociaciones para que desde el 1 de junio PAMI continúe con las prestaciones”, y siguen las reuniones para avanzar en ese sentido. “Allí PAMI dará cuenta de sus necesidades y la industria planteará por otro lado cuáles son sus posibilidades. Nosotros no estamos en forma directa en el convenio, sino a través de la Industria Farmacéutica, que es nuestro pagador y no PAMI. Esa es nuestra relación contractual”, aseguró.
¿Por qué se rescinde el contrato? “Porque no se puede seguir sosteniendo el actual convenio, porque va creciendo el monto de la prestación mensual, y PAMI dice que hay que reajustar el gasto, modificar algunas cosas… en el caso de la insulina es un gasto importante, la parte de tratamientos especiales como oncología por ejemplo también, los medicamentos son muy caros. La idea es reducir el gasto”, completó.
Osio razonó que “lo que se plantea es pedirle a la industria que haga un aporte mayor al que hace. Uno entiende que la prestación debiera seguir siendo igual, aunque más racional en cuanto al costo; contar con auditorías diferentes. Hoy hay medicamentos para tratamientos especiales que son muy caros, y entonces se trataría de llegar a su uso cuando se hayan agotadas todas las otras instancias de medicación tradicional. La idea sería un uso más racional desde el punto terapéutico, dejar los medicamentos de alto costo, de última generación, para los casos que sean realmente necesarios. Agotar todas las vías previas con el arsenal terapéutico que se dispone en el presente”.
El dirigente apuntó que “hay medicamentos de 400, 600 mil pesos”, y sostuvo que “un tratamiento completo con esa medicación sale 3 ó 4 millones de pesos”.
Agregó que una posibilidad sería “pedirle a la industria que ponga precios más razonables a los medicamentos. Nosotros estamos poniendo el 14% promedio país, de bonificación. Para las farmacias en algunos casos es mortal, porque no le dan los números, dejan de ser sustentables”.