El PJ insiste por la barrera

DIPUTADOS QUIEREN QUE NACION INCLUYA A LA PAMPA EN LA DISCUSION

La resolución del ministerio de Agricultura y Ganadería de Nación, que subsiste, conspira contra la producción pampeana. Se pide que La Pampa sea llamada a tomar parte de medidas que puedan afectarla.
Los diputados del bloque Justicialista de la Legislatura provincial le pidieron al ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Ricardo Buryaile que La Pampa sea convocada a participar en la discusión previa a la firma de aquellas resoluciones “que pudieren afectar nuevamente su futuro económico productivo como parte de un mismo país”.
Señalan que la condición actual de la barrera sanitaria “no beneficia a los productores patagónicos, tal como se vende en los medios” y “perjudica enormemente al consumidor patagónico y a la actividad ganadera pampeana en su conjunto”.
Agregan que “no es verdad que favorece la producción local. Basta ver como el precio del novillo gordo en pie es el mismo que se paga al norte del río Colorado ($33 a $34 final/kg). Sin embargo el costo de la carne en la patagonia (valor en góndola) es un 40% más elevado que en la región pampeana. Esto demuestra que el diferencial de precio sólo es aprovechado por el resto de los integrantes de la cadena (matarifes, abastecedores y comerciantes) entre los cuales el productor primario no aparece”.

Carne de contrabando.
Advierten los diputados del PJ que “con la excusa de proteger de aftosa a la Patagonia y mantener el estatus para favorecer la producción, los consumidores son sometidos a riesgos sanitarios superiores ya que la situación actual estimula el ingreso de carne de contrabando, en condiciones de alto riesgo sanitario, sin cadena de frío e incluso de procedencias dudosas”.
Razonan que “el contrabando trata de aprovechar el diferencial de precio por lo cual utiliza carnes de segunda calidad, vacas e incluso remanentes de novillos de exportación que en La Pampa tienen menos valor por lo cual se les saca ventaja con una mayor diferencia de precio. ¿Por qué no se decide a combatirlo? Todas las semanas kilos y kilos de carne son decomisados”, y “no es el productor primario quien se beneficia con el contrabando, tampoco es el consumidor final”.

Un plan nacional.
Se preguntan si no sería más sensato disponer de un plan ganadero nacional, que incluya todo el territorio nacional con las particularidades de cada región y a largo plazo como para dar previsibilidad al sistema. Ampliaron los diputados del PJ que “la Patagonia debería aumentar la producción para abastecer el consumo local y por qué no, producir por encima de su consumo y exportar los excedentes. En un plan a 5 años se podría implementar un programa de financiamiento para retener vientres en la Patagonia; suspender la faena de hembras o limitarla a la mínima expresión durante el tiempo necesario para alcanzar el stock objetivo; permitir temporalmente el ingreso de la carne pampeana hasta que la Patagonia sea autosuficiente; permitir el ingreso de reproductores desde La Pampa, para contribuir al aumento del stock fijado como objetivo. Se puede hacer cuarentena, dosaje de anticuerpos, etc., como para garantizar el componente sanitario. Esto se ha hecho durante años y nunca hubo problemas”, argumentaron.

Erradicar el contrabando.
De todos modos señalaron que “nada de eso tiene sentido sino se erradica el efecto nocivo del contrabando, ya no sólo por el riesgo sanitario y el perjuicio a la producción, sino además por el daño que en materia de evasión impositiva genera este tipo de comercializaciones tan marginales. Con este plan o similar, las provincias patagónicas tienen la posibilidad, si hacen las cosas bien, de apoyarse en la producción Pampeana y lograr el desarrollo deseado.
Por otro lado el plan nacional debe incluir a La Pampa, que está obligada (por su relación entre existencias ganaderas/población) a transformarse en un exportador de productos cárnicos, buscando fortalecer el sector industrial y comercial para conseguir capitalizar los valores agregados que hoy son aprovechados por otras provincias.