El “Santo Tomás” celebró sus 35 años

UN COLEGIO CONVERTIDO EN "CAMBRIDGE SCHOOL"

Carolina Maza, docente iniciadora del Colegio Santo Tomás, celebró los 35 años de la institución recordando los inicios y marcando los desafíos venideros, para mantener un colegio que se define una “fundación sin fines de lucro” con la especialidad del idioma inglés.
Maza aseveró que “empezamos con primero y segundo grado nada más, éramos seis docentes que decidimos poner un colegio integral, que tuviera inglés y todo estuviera concentrado en el mismo lugar. Teníamos hijos mayores que tenían distintas actividades repartidas por la ciudad y queríamos un colegio completo”.
Agregó que “elegimos inglés porque era el idioma universal. Empezamos en la calle 25 de Mayo, con 16 alumnos entre los dos grados y dos maestras, junto a las profesoras de inglés y después éramos tres asociadas que dábamos clases y las otras tres aportaban un sueldo docente para mantener este pequeño colegio. Fuimos creciendo hasta llegar al séptimo grado y se hizo necesario incrementar el espacio con otras dos divisiones”.
Destacó que “allí nos mantuvimos sólo con primario durante algunos años y luego, en la década de los ’90, llegó la Ley Federal de Educación que promovió (el ex presidente Carlos) Menem. En ese momento, se extendió la enseñanza primaria hasta noveno grado y tuvimos que habilitar más espacio físico”.
Para ese entonces, “ya no teníamos lugar en la sede de Estrada, donde queda en funcionamiento otra área de la escuela y habíamos comprado ese lugar; en ese momento habría alrededor de 60 alumnos. Después seguimos creciendo y el sacerdote Ricardo Ermesino nos ofreció unas aulas en la calle Neuquén para catequesis, a cambio de que fuéramos mejorando las aulas y él nos las ofrecía para dictar el séptimo, octavo y noveno grado; así completamos el EGB”.
Maza aseguró que “de esta forma fuimos creciendo año a año. Después se instauraron los tres años de Polimodal, al igual que el jardín de tres años, el último que se incorporó. Hoy en día, la matrícula ronda los 900 alumnos”.

Inglés.
Maza recalcó en que “tomamos los exámenes internacionales de Cambrigde para que hubiera no sólo una auditoría externa del trabajo que los estudiantes realizan en clase, sino además que pudieran acceder a un certificado que les valiera en todo el mundo donde quisieran ir. Así que desde tercer grado se rinde el primer examen internacional, el siguiente es el sexto grado y luego siguen los más avanzados”.
Con respecto a la denominación, “fuimos ampliando y creciendo y lo hicimos como fundación sin fines de lucro; incluyendo a padres y docentes. Sin dueños pasamos a esta modalidad desde el quinto o sexto año de funcionamiento; recibimos subvenciones del gobierno provincial para la enseñanza del castellano y la parte de inglés es financiada por los padres; aunque la doble lengua es optativa”, reflexionó.

Actualidad.
Maza reparó en que “después que yo me jubilé, la directora que quedó en el área de inglés, lo convirtió en una ‘Cambridge School’, de los cuales no llegan a 50 los centros en todo el país, así que gracias a esta denominación, Cambrigde les presta asesoramiento gratuito a los alumnos a través de las redes sociales”.
La actual directora es Silvia Morquin y las dos asociadas que permanecen junto a la institución, conforman un Consejo Consultivo con los directivos “para indicar el rumbo, estilo y perfil que debe mantener la institución”, concluyó.