El vecino de barrio Aeropuerto ya tiene el gas

Rafael Reynoso y Norma Arias le cayeron del cielo a la familia Barros. El hombre, gasista matriculado, empleado de mantenimiento del Sempre, realizó en forma gratuita las tareas necesarias para constatar el buen estado de la cañería de gas natural de la casa de Héctor Barros y tramitar la habilitación de Camuzzi Gas Pampeana, que el fin de semana les instaló el medidor. Ella fue la que se conmovió con la historia, puso en autos a Rafael y consiguió una cocina con horno en buen estado para la familia del Pasaje Cardone, del barrio Aeropuerto.
Este diario había puesto en su portada del 10 de agosto el caso de Héctor y su hijo Omar. Ese mismo día, Norma se comunicó con esta redacción para pedir referencias. Quería ir al lugar y conocer a las personas porque, según contaba, su compañero de vida era gasista matriculado y podía darles una mano. Los Barros son una familia de escasos ingresos, pues Héctor está jubilado con la mínima.
“Rafael revisó la cañería, que está bien. Les compró una grifería para la cocina, porque la tenían rota, y yo me encargué de buscar con la gente de Winifreda, porque soy de allá, y conseguí una cocina que está en buen estado, porque la de ellos estaba rota”, contó ayer por la tarde cuando este diario se acercó a la humilde vivienda para ver el trabajo que había realizado el matriculado.

Dolorido.
Héctor no fue parte de la foto porque estaba en su habitación, aquejado por los dolores en las piernas que arrastra desde hace algunos años, como consecuencia de dos accidentes que sufrió hace algunos años. “Hoy se tuvo que levantar temprano y anduvo bastante, así que ahora está en la cama porque no puede caminar tanto”, explicó Omar.
El vecino, por prescripción médica, debe cuidarse mucho del frío porque con dos neumonías a cuestas no está en condiciones de contraer otra enfermedad respiratoria. Su magra jubilación -alrededor de 4 mil pesos- junto con la enfermedad que no permite trabajar a su hijo -contrajo Brucelosis cuando trabajaba en un frigorífico- lo privan de poder comprar leña o gas de garrafas para calefaccionarse.

Colaboración.
El día en que el caso fue expuesto públicamente en la portada de este diario, también visitaron la casa de los Barros referentes de áreas sociales del municipio y la provincia. El Estado colaboró con la reparación de dos aberturas, un paño fijo y una ventana. A su vez, iniciaron gestiones para darles una tarjeta alimentaria. Actualmente, Héctor saca mercadería de una despensa del barrio donde le fían.
Todavía les falta resolver algunos problemas más: no tienen calefactor a gas y el termotanque que tenían está deteriorado a tal punto, según Rafael, que no puede repararse. A su vez, el baño tiene serios problemas de humedad y necesita una nueva grifería. Por ahora, siguen calentando agua para bañarse, según contó ayer Belén Aguirre, la nuera de Héctor.