El ex Molino Werner, sin inversiones

TRAS LA MUERTE DE UN MENOR, HAY GUARDIA LAS 24 HORAS

El edificio luce en plena destrucción por el paso del tiempo, la falta de mantenimiento y los sucesivos robos. Por seguridad, el municipio tapialó los ingresos. Hasta el momento, no se comenzó ninguna obra, a pesar de los anuncios sobre un mercado de emprendedores.
El predio del ex Molino Werner, que hace meses fue escenario de un tragedia por la muerte de un adolescente que cayó del edificio mientras practicaba parkour, continúa en franca destrucción por el propio paso del tiempo y la falta de mantenimiento mientras las promesas municipales de un mercado emprendedor parecen haber quedado en la nada.
De acuerdo a las fuentes consultadas, hasta el momento, la municipalidad no realizó ningún tipo de inversión y tras la renuncia del ex secretario de Cultura, Miguel García, quien impulsó el proyecto del mercado, la Secretaría de Obras, Servicios Públicos y Planeamiento Urbano se hizo cargo de la seguridad del edificio.
A principios de junio de este año, el ex Molino fue escenario de una tragedia por la muerte de un chico de 12 años que estaba practicando parkour, un deporte extremo, y cayó al vacío, desde la torre más elevada del predio. En ese momento, las críticas llovieron contra la comuna por la falta de seguridad.
Actualmente, hay dos empleados municipales de las secretarías de Cultura y Servicios Públicos que cuidan el predio por la mañana y la tarde, y por la noche la seguridad fue privatizada. Y para evitar el ingreso al predio, donde hasta la mampostería de los techos se cae, tapialaron algunas entradas donde estaban las puertas por el ingreso principal.

Siguen entrando.
"Lo peor de todo es que los chicos siguen entrando y tratamos de sacarlos de alguna forma, llamando a la Policía pero realmente es muy difícil porque es un predio muy grande", contaron desde la municipalidad a LA ARENA, advirtiendo la preocupación por evitar el ingreso de jóvenes al edificio que cada vez está en peores condiciones.
En definitiva, el ex Molino luce hoy en franca destrucción, lejos de sus momentos de esplendor y producción. Es que el robo de maderas, chapas, techos y aberturas y otros elementos, junto al paso del tiempo, generaron un deterioro importante que hace muy complejo un proyecto para reutilizarlo.
Incluso, fácilmente se puede advertir la situación de un tanque del predio que ya en sus paredes muestra cada vez más debilidad, generando un riesgo concreto ante la posibilidad de caerse. El ex Molino pertenece hoy al municipio, a partir de un convenio con la Caja de Previsión Profesional.
La cesión sin cargo fue para realizar allí un mercado de emprendedores locales y oficinas para actividades culturales con el apoyo de la Nación. Sin embargo, todo quedó en la nada. En su momento, se informó oficialmente la firma de un convenio con el Ejército para el mantenimiento, limpieza y el apuntalamiento del lugar para evitar derrumbes.