El padre de la menor intervino en la causa

El padre de la nena de 7 años, que fue utilizada por la madre para solicitar una ayuda económica con motivo de cubrir un tratamiento de una enfermedad que no tendría, mantiene la patria potestad de su hija.
Durante las últimas semanas, y después de las cuestiones judiciales que pusieron el caso en primera plana, el hombre se involucró en la causa judicial con el patrocinio del abogado Mariano Alomar, quien fue consultado ayer por este diario y no quiso dar precisiones sobre las próximas acciones.
El juez de la Familia y el Menor, Marcos Javier Aguerrido, confirmó el pasado viernes que la guarda de la niña quedó en manos del Estado, y le exigió a su madre que realice un tratamiento psicológico.
Siguiendo con la línea de los médicos del Hospital de Niños “Ricardo Gutiérrez”, el magistrado también decidió prohibirle a Carina Méndez Rodil acercarse a su hija. Según publicó LA ARENA, los profesionales del centro asistencial porteño le advirtieron que “la presencia de la progenitora en contacto con su hija, durante la internación, es nociva, para la salud y recuperación”.
La niña de 7 años actualmente se encuentra internada en el hospital de niños de Capital Federal, y es controlada por intermedio del personal de Casa de La Pampa, que trabaja en aquella ciudad. De esa forma, el Estado realiza un seguimiento del cuadro médico de la menor.
Ante esta situación, el padre asumió la responsabilidad y ya se incorporó al expediente. De acuerdo a informaciones judiciales que pudo conocer este diario, el hombre está “ejerciendo su derecho como padre”, y nunca perdió la patria potestad de la menor.
De esta manera, el padre de la menor puede asistir a ver a su hija sin problemas, ya que no tiene restricciones judiciales.
La Justicia Provincial actualmente tiene dos causas relacionadas con la menor, a partir de presentaciones del Ministerio de Salud de La Pampa. En una de ellas, el juez Aguerrido investiga el verdadero estado de salud de la niña, que sigue internada en el hospital porteño. Y en la otra, el fiscal Gastón Boulenaz busca saber si la madre cometió una estafa al promover festivales benéficos destinados a tratamientos para su hija de enfermedades que no padecería.

El caso.
La niña fue operada en 2009 en el Gutiérrez de un tumor benigno en el cerebelo. Después de esa intervención, según la madre, la nena comenzó a sufrir “hidrocefalia con presión intercraneana”, epilepsia y a tener problemas en la vista y en la audición, y acotó que recientemente se le detectó un tumor maligno en el sistema nervioso central (“astrocitoma recurrente”) del que no puede ser operada.
Sin embargo, y luego de las consultas correspondientes, los profesionales del Hospital “Ricardo Gutiérrez” descartaron aquellos síntomas. Es más, la Unidad Oncológica le envió al Ministerio de Salud de la Provincia una constancia indicando que “no se encuentra registrada como paciente, ni posee historia clínica”.
La nena se encuentra internada en el centro asistencial de niños por disposición del Juzgado de la Familia y el Menor, para que sus autoridades le informen acerca “del estado de salud, la necesidad y el control de la medicación que se le suministra y entreguen el correspondiente diagnóstico”.