El primer crimen de los “cogolleros” fue en Santa Rosa

La nueva especie dentro del ambiente se dedica a robar las cosechas de los cultivadores de marihuana. En la Argentina ya hay dos muertos en episodios de este tipo: un cultivador pampeano y un joven que intentó sustraer flores de cannabis en una casa de Castelar.
A casi tres meses del asesinato de Claudio Méndez, poco se sabe sobre la resolución del caso. El arma homicida sigue siendo una incógnita, todos los sospechosos ya fueron liberados y no hay tiempos establecidos para el comienzo de un posible juicio. Lo que sí se sabe es que el joven de 27 años, empleado de comercio, fue víctima de una nueva especie dentro del ambiente delictivo que nació a la sombra de la prohibición y el vacío legal: “Los cogolleros”.
En su edición de ayer, el diario Tiempo Argentino publicó un artículo donde se relatan distintas historias de cultivadores que, al igual que Méndez, fueron víctimas de “ladrones de cosechas”. Generalmente, los robos se sustancian cuando comienza el otoño -entre marzo y abril- y las flores de cannabis sativa están listas para ser consumidas. También la nota da cuenta del agujero legal en el que se mueve esta nueva clase de delincuentes.
“Esta es una de claves para explicar la novedad delictiva: según el inciso A del artículo 5 de la Ley 23737, ‘será reprimido con reclusión o prisión de cuatro a 15 años y multa de seis mil a quinientos mil australes el que sin autorización o con destino ilegítimo siembre o cultive plantas o guarde semillas utilizables para producir estupefacientes, o materias primas, o elementos destinados a su producción o fabricación’. Los cogolleros conocen las leyes y saben que a ningún damnificado se le ocurriría llamar a la policía. Primero porque no quieren ir presos, segundo porque hay varios cannabicultores que tuvieron que ‘arreglar’ con los policías de su barrio y entregar parte del cultivo para no ser arrestados. Entonces algunos cultivadores tomaron justicia por mano propia y la violencia no tardó en derramarse”, dice el artículo firmado por Juan Diego Britos. En la nota se señala a Méndez como el primer cultivador argentino muerto a manos de “cogolleros”.

Miradas.
La muerte del pampeano abre nuevamente la discusión entre los detractores acérrimos del consumo y aquellos que piensan en que la prohibición del cultivo complica más las cosas. Es sabido que antes del crimen, ya habían intentado robar las plantas que Méndez cultivaba en su patio. Sin embargo, el joven nunca hizo una denuncia por obvias razones. Pero quizás lo que es más terrible es que los sospechosos del caso hayan sido conocidos del fallecido o hasta vecinos del barrio.
Pero Claudio Méndez no es el único muerto en un intento de robo de marihuana. En un caso opuesto, el 9 de abril, un joven “cogollero” de 20 años fue asesinado a cuchillazos por el hijo del dueño de una casa en Castelar, donde había entrado a robar flores de cannabis. El homicida no fue imputado por el asesinato, tampoco por la cosecha personal que acabó la temporada manchada de sangre.

El hecho.
Méndez fue baleado el 15 de marzo pasado en su propia casa ubicada del barrio Empleados de Comercio. El incidente se produjo luego de que sorprendiera a unos muchachos intentando robarle las plantas de marihuana que cultivaba en el patio. Le dispararon desde el techo de la vivienda generándole una herida mortal en el abdomen. Tenía dos hijos.