El TIP ratificó condena

ABUSO SEXUALMENTE DE SU HIJA

El Tribunal de Impugnación Penal (TIP) confirmó la condena a ocho años de prisión contra un padre que abusó sexualmente a su hija, al no hacer lugar al recurso de impugnación interpuesto por la defensa a partir de la decisión tomada por los jueces Carlos Flores y Verónica Fantini.
El hombre, de 43 años, había sido condenado en 2014 por la Cámara en lo Criminal 1 por el delito de abuso sexual con acceso carnal continuado, agravado por el vínculo paterno filial. Los jueces entendieron que “el relato de la víctima es creíble y su testimonio, fundamental para la condena. Esto se vio corroborado por indicios que dieron veracidad a sus dichos”.
La Cámara dio por probado que “en una cantidad indeterminada de ocasiones y en forma reiterada, en diversos escenarios”, el padre abusó de su hija durante cuatro años y agregó que los ataques “fueron consumados en el marco de amenazas y de una fuerte violencia que el progenitor ejercía sistemáticamente sobre la víctima”.
La defensa recurrió esa resolución argumentando que la Cámara 1 formuló una errónea valoración de las pruebas incorporadas al legajo y pidió la absolución.
El TIP denegó el planteo e indicó que “este tipo de ilícitos es indudable que difícilmente existan testigos presenciales, por lo que deben analizarse las declaraciones desde otra óptica, teniendo en cuenta lo expresado por la víctima y cotejar si dicha versión se compadece con el resto de la prueba”.

Intramuros.
Indicó que habitualmente estos hechos “y tal como en el caso bajo análisis, se perpetran intramuros, aprovechándose el victimario de la situación de vulnerabilidad de la víctima y de su preeminencia, sea física o psicológica sobre ella, a lo que se suma la carencia de testigos directos. Todos estos elementos hacen que delitos como el investigado tengan características propias y singulares y donde la declaración de la víctima se vuelve fundamental y dirimente”.
Los magistrados, además, señalaron que “en tal sentido, respecto a las manifestaciones de las psicólogas que entrevistaron a la menor surge que no se observó fabulación, y si bien pudo relatar el abuso con un alto nivel de angustia, todavía evidencia cierto sometimiento ante la figura paterna”. esto se vio corroborado por indicios que dieron veracidad a sus dichos”.