El tránsito, cada vez peor

PROYECTO DE REHABILITACION INTEGRAL AUN NO SE IMPLEMENTO

Los siniestros viales con motos son cada vez más y se evidencia una falta de controles de tránsito. La Ley de Rehabilitación Integral para atender a siniestrados aún no se implementó y los gastos por derivaciones y tratamientos se incrementaron.
El tránsito en la ciudad de Santa Rosa está descontrolado. En su edición de ayer este diario relató la seguidilla de siniestros que hubo durante la jornada del viernes, nueve en total, que incluía hasta un choque entre motos con cuatro jóvenes lesionados. El día de ayer también aportó a la lamentable estadística: un joven motociclista de 15 años debió ser hospitalizado a las 16.10 tras haber protagonizado un violento choque en la esquina de Ameghino y José Luro. El conductor se salvó de milagro. No llevaba casco.
En las últimas semanas, los siniestros viales con víctimas fatales (en Santa Rosa y General Pico) que fueron protagonizados por motociclistas no dejan de sorprender. En la mayoría de los casos, los fallecidos no llevaban puesto el casco protector: un joven de 30 años se chocó un vagón de tren, otro de 46 años colisionó contra una lancha y otro de 18 años una camioneta estacionada.
“Pese a que desde el año pasado rige en la ciudad la emergencia de tránsito, la falta de controles es más que evidente. Hay que implementar nuevos mecanismos para reducir esta tendencia que va en aumento”, dijo a este diario Laura Vigliotta, referente de Estrellas Amarillas y miembro del equipo de Rehabilitación Neurocognitiva del hospital Molas.

Hecha la ley.
El 10 de agosto del 2014 la Cámara de Diputados aprobó un proyecto para la creación del Servicio de Rehabilitación Integral (Ley 2487) en todos los establecimientos asistenciales de Nivel VI, superior, de complejidad. El servicio a ponerse en marcha debía garantizar “el acceso irrestricto y de manera ecuánime a todas las personas que requieran una rehabilitación integral, teniendo como finalidad lograr la reinserción social y familiar del paciente con lesión neurológica y/o física con la menor discapacidad y la mayor autonomía posible. También se establece que deberá estar integrado por un equipo de rehabilitación multidisciplinario especializado que deberá contar con el personal suficiente y necesario”. Sin embargo, desde el Ejecutivo aún no se dispusieron las medidas para implementarla.
“Hace más de un año que se aprobó y seguimos a la espera del servicio. Que se implemente sería beneficioso para el Estado en términos económicos y para los pampeanos en términos de salud”, dijo Vigliotta. Y agregó: “En el 2012, hubo 700 pacientes ingresados a la guardia por siniestros viales que a los que hubo que rehabilitarlos. Algunos pasaron más de 6 meses y eso es un gasto importante”.

Números.
Según datos de la Fundación Estrellas Amarillas, un siniestrado vial grave -en Terapia Intensiva- le cuesta al sistema de salud una cifra que ronda los 15.000 pesos por día. Y no solo el Estado o las prepagas son los que pagan por los cuerpos rotos: por cada hombre o mujer lesionada, las empresas pierden sus trabajadores, los niños pierden el cuidado y la atención de sus padres y tienen que quedar al resguardo de niñeras o familiares, etc. Un siniestro vial genera una onda expansiva que repercute en los distintos ámbitos en los que nos desarrollamos.
Actualmente en el hospital Lucio Molas, casi el 50 por ciento de las camas que hay en la Terapia Intensiva y la Terapia Intermedia, están siendo ocupadas por pacientes víctimas del tránsito. Desde hace meses el recambio es muy poco y la mayoría de los heridos graves son derivados a Buenos Aires, Córdoba u otras provincias limítrofes donde hay espacio en nosocomios de alta complejidad.