El tren se despidió de Santa Rosa

El Tren Solidario, que el sábado último representó el arribo de la primera formación ferroviaria a esta capital después de 13 años, fue despedido ayer por una cantidad importante de santarroseños que se reunieron en la estación local.
Una cantidad importante de santarroseños despidieron ayer en horas de la tarde al Tren Solidario, que llegó el pasado sábado al mediodía a la estación ferroviaria local representando el regreso de un tren de pasajeros a la provincia de La Pampa, después de 13 largos años.
Con fuertes aplausos, saludos, y hasta algunos gritos esperanzadores ("vuelvan pronto", decían los vecinos), fue despedida la formación ferroviaria que trasladó a esta ciudad unos 150 pasajeros, que volvieron a la Terminal de Once en la ciudad de Buenos Aires.
En la despedida, sin acto oficial, estuvo el secretario de Gobierno comunal, José Sevilla, quien se mostró "sorprendido" por la multitud de vecinos que acompañó la llegada del tren a esta capital el pasado sábado y también por la cantidad de ciudadanos que despidieron ayer, precisamente a las 14.08, a la formación.
"Estoy sorprendido por la cantidad de gente que se acercó tanto en la recepción como en la partida de la formación, y que ahora pide con más fuerza que la llegada del tren tenga continuidad. Esperemos que eso se pueda concretar, aunque sea una vez por semana. Sería muy importante para ciudad y la provincia", comentó el funcionario.
Al ser consultado por LA ARENA, agregó que las gestiones en ese sentido comenzaron "apenas arribó la formación con los representantes de la Unión Ferroviaria y de Tren Solidario, quienes se comprometieron a formar parte de un equipo que trabajará para la vuelta del tren y van a contactarse por eso con el ministro de Transporte, Florencio Randazzo".
Según el secretario, el intendente Luis Larrañaga dio instrucciones a sus funcionarios para que el equipo de gestión de esta iniciativa "esté a la altura de las circunstancias y desde ya todo lo que dependa de la administración municipal estará disponible para concretar este sueño".
El Tren Solidario se despidió ayer de Santa Rosa, a donde llegó el sábado último -en su viaje número 36- con unos 15 mil kilos de alimentos, vestimenta y útiles escolares que serán distribuidos por las distintas Organizaciones No Gubernamentales de la ciudad. Desde Once, pasó por Bragado, Catriló, Lonquimay y Anguil, en La Pampa.
La iniciativa es de la organización Rieles Multimedio, y en esta oportunidad también colaboraron el Sindicato La Fraternidad, la Unión Ferroviaria, Ferroexpreso pampeano y la Sociedad Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado. Pretenden demostraron que es posible recuperar los trenes en el interior del país.

Acompañamiento.
"La gente nos desbordó con su demanda -continuó Sevilla- y es fundamental que continúen acompañando, porque los caminos que vienen son complicados, seguramente existen intereses en la cuestión del transporte pero nosotros tenemos que trabajar para el bienestar del pueblo santarroseño y pampeano, hay que superar todos los obstáculos".
Por otro lado, el funcionario indicó: "La gente que pide la vuelta del tren principalmente es de clase media y media baja, y su regreso sería una gran posibilidad, porque tampoco es algo imposible. No todo el mundo puede pagar un pasaje de 500 pesos, esto vale 150 el pasaje, desde Pehuajó 80 pesos".
Destacó, además, que el gobierno nacional "está realizando una inversión muy grande en todas las líneas férreas del Sarmiento; ahora, hay otros vientos que corren y ojalá podamos aprovecharlos para todos los pampeanos", aunque "es cierto que económicamente se hace difícil, pero no hay que bajar los brazos".
Por último, Sevilla afirmó que el tren es "responsable" de la puesta en valor del territorio desde el año 1897 cuando la primera máquina llegó a Santa Rosa hasta hace 13 años y que para la provincia es "un gran desafío" que regrese este medio de transporte "tan barato", algo que "forma parte de una política de Estado".

Don Abelardo Viano, cuatro décadas al lado de las vías.
Abelardo José Viano tiene los ojos nostálgicos, las manos ásperas y la postura rígida propia de un hombre que salió adelante. Su vida estuvo ligada a los ferrocarriles y a las estaciones. Sin embargo, el vaciamiento y la privatización del sistema de transporte público de trenes, durante la década del 90, fue una de las causales que provocaron su despido tras cuarenta años de labor.
Viano nació el 19 de noviembre de 1933 en Rancul. Sus padres se dedicaron a la producción agropecuaria. Recuerda su infancia con añoranza. Cursó los estudios primarios y, una vez terminados, comenzó a trabajar. A los 14 años fue mensajero de la sede del correo en la localidad de Quetrequén. Dos años después comenzaría su vida vinculada a los trenes.
En 1949, cuando tenía 16 años, ingresó como auxiliar en la empresa pública Ferrocarriles Argentinos en la estación de Rancul. "A partir de ese momento, trabajé en las estaciones de San Luis, Mendoza, Macachín, Tres Lomas y Toay", rememora al especificar que se desempeñó como auxiliar y telegrafista como así también en el área de atención al público, reparación de trenes y cobranzas de recibos de cargas. Su mujer, Gladis de Viano, estuvo siempre a su lado.

Despedido.
En 1958, Viano se mudó a Realicó donde trabajó en la oficina de control de trenes hasta 1969 cuando se trasladó a la localidad de Bragado. "Desde ese momento, realicé prácticamente la misma función hasta 1974, que me trasladé a Santa Rosa", amplía. Desde ese momento, fue el jefe de la estación de trenes de la capital pampeana. Explica que en la oficina mencionada (perteneciente al ramal Sarmiento) efectuaba labores vinculadas con el control de los trenes, los cruces y "hasta llamábamos al personal de acuerdo con las necesidades, es decir tareas básicamente relacionadas con la supervisión". Recuerda que, en esa época, se trabajaba en su mayoría con el transporte de encomiendas.
La historia de Viano daría un vuelco a partir del 30 de diciembre de 1990. Ese día, le llegó una carta donde se le informaba que la empresa ferroviaria de capitales privados Ferroexpreso Pampeano se hacía cargo de la concesión de este servicio de transporte público. "Me pagaron el sueldo hasta 1992 y un año después me jubilé, fueron más de 40 años trabajando en el ferrocarril, con los trenes", expresa.
Para el hombre, a Ferroexpreso Pampeano no le interesaba demasiado el transporte de pasajeros sino el de frutas y hacienda. "De a poco, sobre todo en la década del ’90, se fue perdiendo el tráfico porque por ejemplo los vagones se rompían y no los arreglaban", argumenta. Y agrega: "Otra de las causas es que, de manera paulatina, empezó el auge de las flotas de camiones". Indica que la vuelta del tren a Santa Rosa fue "una gran emoción". No obstante, su visión no es del todo optimista. "No creo que los trenes de larga distancia vuelvan debido a que los ferrocarriles son deficitarios", cierra.